La duda entre WordPress o web a medida aparece en casi todas las primeras llamadas. Conviene empezar por el tamaño de lo que estamos comparando: según W3Techs, WordPress está detrás del 40,2 % de todas las webs del mundo y del 58,8 % de las que usan un gestor de contenidos. No es una moda: es el estándar. Otra cosa es que sea lo que te conviene a ti.

Qué es cada cosa, sin tecnicismos
WordPress es un gestor de contenidos: un panel donde entras, escribes, subes fotos y publicas sin tocar código. Encima se le montan plantillas y complementos para que haga cosas que no hace de fábrica.
Una web a medida es una web construida para tu caso concreto, sin panel genérico ni complementos de terceros. Lo que hay es lo que necesitas, y nada más. A cambio, los cambios los hace quien la construyó.
La pregunta que lo decide: ¿quién toca la web cada semana?
Si la respuesta es «yo, y quiero entrar cuando me apetezca», WordPress. Si es «nadie, no quiero ni verlo, que lo lleve alguien», a medida. Casi todas las decisiones que salen mal vienen de responder esto al revés: gente que pide un panel y no entra nunca, y gente que quiere autonomía y se queda esperando a que le cambien un precio.

Cuándo WordPress es la respuesta correcta
- Publicas a menudo. Blog, noticias, agenda de actividades, fichas que cambian cada semana.
- Varias personas editan. Con usuarios, permisos y un panel que cualquiera aprende en una tarde.
- Necesitas algo muy concreto que ya existe. Reservas, catálogo, membresías: hay complementos hechos y probados.
- Quieres poder cambiar de proveedor sin rehacerlo. Al ser estándar, casi cualquiera puede cogerlo.
Cuándo compensa una web a medida
- Son pocas páginas y cambian poco. Un servicio, unas cuantas secciones y contacto.
- La velocidad importa de verdad. Sin plantilla ni complementos cargando de más, la página abre antes en el móvil.
- No quieres mantenimiento sorpresa. Nada que actualizar cada mes ni complementos que se abandonan.
- Hay algo propio detrás. Un cálculo, un formulario raro, una conexión con tu programa de gestión.
El coste que nadie enseña en el presupuesto
Una web con gestor hay que mantenerla. La propia documentación de WordPress insiste en mantenerlo todo al día, y ese «todo» son el núcleo, la plantilla y cada complemento. Cuando se deja pasar un año, la web se convierte en un campo de minas: actualizar rompe cosas y no actualizar la deja abierta. Por qué se cuelan justo en las webs pequeñas lo contamos en por qué hackean webs pequeñas, y qué tiene que cubrir un mantenimiento serio, en mantenimiento web: qué incluye.
Los complementos, que es donde se va de las manos
El patrón se repite: se instalan diez, se usan tres, dos son de pago anual y uno lleva dos años sin actualizarse. Cada complemento es una pieza más que puede romperse o dejar de mantenerse, y ninguno avisa de que lo han abandonado. La regla sana es la misma que con cualquier herramienta: si no lo usas cada mes, fuera.
La velocidad no la decide el gestor
La decide lo que le metes dentro. Se pueden hacer webs lentísimas a medida y webs rápidas con gestor, pero es más fácil acabar lento cuando se apilan plantilla, maquetador visual y quince complementos. Lo que más pesa casi siempre son las imágenes, y eso va aparte del gestor: lo desarrollamos en por qué tu web va lenta en el móvil.
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El SEO tampoco depende del gestor
Google no premia ni castiga por usar WordPress. Lo que sí importa es que el contenido se pueda leer, que cada página tenga su título y su texto y que no haya nada bloqueando la entrada. Si la web depende de JavaScript para pintar el contenido, ahí sí hay reglas, y están en la guía de SEO en JavaScript de Google. Las causas habituales de no aparecer están en por qué mi web no aparece en Google.
De quién es la web y cómo se sale de ahí
Esto se pregunta poco y duele mucho. Con cualquiera de las dos opciones, el dominio tiene que estar a tu nombre y tú tienes que poder llevarte los textos, las fotos y los contactos. Lo que no vale es un panel al que no tienes acceso o una web que solo funciona en el servidor de quien te la hizo. Lo explicamos en de quién es tu dominio.
Cinco preguntas antes de decidir
1. ¿Cada cuánto vas a cambiar algo?
Si es cada semana, panel. Si es dos veces al año, no hace falta.
2. ¿Quién lo va a hacer?
Si no hay nombre y apellidos, ese panel no lo abre nadie.
3. ¿Cuántas páginas de verdad necesitas?
Tres bien escritas rinden más que quince a medias, y eso cambia la respuesta.
4. ¿Quién actualiza y con qué presupuesto?
Si no hay una cuota de mantenimiento en el plan, el problema llega solo, con el tiempo.
5. ¿Qué pasa si mañana cambias de agencia?
La respuesta tiene que ser «me lo llevo», sin peros.

Tres casos: WordPress, a medida o mezcla
- Restaurante con menú diario. Cambia la carta cada día, así que necesita entrar él: panel, sí.
- Instalador con tres servicios. La web cambia una vez al año. Una página bien hecha y rápida le sirve mejor, y lo contamos en qué es una landing page.
- Asesoría con cuatro personas. Publican artículos y tienen un formulario que conecta con su programa: mezcla, y ahí se decide pieza por pieza.
Lo que no cambia, elijas lo que elijas
Hay cuatro cosas que hay que exigir en los dos casos y que no dependen de la tecnología. El dominio a tu nombre. Una copia de seguridad que alguien restaure de verdad, no que solo exista. Los textos y las fotos en tu poder, fuera del servidor. Y un nombre concreto al que llamar cuando la web se cae un sábado.
Si esas cuatro están cubiertas, la decisión entre gestor o a medida es reversible. Si falta alguna, el problema no es el gestor: es el contrato.
Cómo se cambia de una a otra sin perder posiciones
Se puede, y no es dramático si se hace con orden: mismo contenido, mismas direcciones o redirecciones bien puestas y un par de semanas de vigilancia después. El paso a paso está en migrar la web sin perder posiciones. Lo que se pierde no es el gestor: son las direcciones antiguas mal redirigidas.
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Qué hacemos nosotros y cuánto cuesta
Nosotros montamos la web y la mantenemos dentro del plan, así que el cliente no tiene que entrar a tocar nada si no quiere. En nuestros precios, Tu Landing son 100 € al mes y Tu Web, de hasta diez subpáginas, 200 €, más IVA y sin permanencia, con alojamiento de alto rendimiento, correo, mantenimiento y el dominio a tu nombre. Los planes de presencia, con artículos y ficha de Google trabajada, son de 400, 750 y 1.500 €.
Si lo que quieres es comparar presupuestos de fuera sin que te la cuelen, la lista de lo que hay que preguntar está en cuánto cuesta una página web.
Cómo lo decidimos contigo
Media hora mirando tres cosas: cada cuánto cambia el contenido, quién lo va a cambiar y qué tiene que hacer la web además de estar bonita. Con eso sale la respuesta, y a veces la respuesta es que ya tienes lo que necesitas y solo hay que arreglarlo. Cuéntanos tu caso y te lo decimos sin compromiso.
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