Una landing page es una página sola, sin menú y con una única cosa que quieres que pase: que te escriban, que te llamen o que pidan hora. Todo lo que no empuje a eso, sobra. Esa es la diferencia con una web: no es más pequeña, es más concentrada.

Qué es una landing page y qué no es
No es una web recortada ni una web a medias. Es una página escrita de arriba abajo para un público concreto y una decisión concreta. Tampoco es un folleto: si al terminar de leerla el visitante no sabe qué cuesta, quién eres y cómo se empieza, no es una landing, es un cartel.
Y no, no hace falta que sea larguísima. Hace falta que responda en orden lo que la otra persona se va preguntando.
Cuándo te basta con una landing page
- Vendes un servicio principal. Un oficio, una especialidad, una cosa que haces mejor que nadie.
- Estás empezando. No tienes fotos, ni casos, ni tiempo para llenar diez páginas, y una página floja se nota menos que nueve vacías.
- Vas a hacer campañas. Si vas a pagar anuncios, mandar la gente a una página con una sola salida convierte mejor.
- Quieres salir ya. Una landing se monta en una semana o dos; una web de varias páginas, en tres o cuatro.
¿Quieres saber qué te costaría a ti?
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Cuándo una landing page se te queda corta
Cuando vendes tres o cuatro servicios que la gente busca con palabras distintas, porque cada uno necesita su propia página para tener opciones en Google. Cuando vendes productos, porque eso es una tienda. Y cuando quieres que el sitio traiga visitas solo, porque para eso hacen falta artículos y una landing no los tiene.
Las siete piezas de una landing page que funciona
1. La promesa, arriba del todo
Qué haces, para quién y dónde. En una línea, sin adjetivos de catálogo. El visitante decide en cinco segundos si sigue leyendo.
2. La prueba
Dos o tres trabajos contados con foto y resultado, reseñas con nombre y tu cara. Sin esto todo lo demás suena igual que el de al lado.
3. El precio, aunque sea un rango
Un «desde», una horquilla o el precio de la primera visita. La página que no dice nada de dinero se cierra la primera.
4. Cómo se trabaja, en tres pasos
Qué pasa desde que te escriben hasta que terminas. Es lo que más tranquiliza y casi nadie lo pone.
5. Las preguntas que siempre hacen
Cinco o seis, con la respuesta real. Sirven para el visitante y para Google.
6. Un solo botón, repetido
El mismo botón arriba, a media página y al final. Si hay tres caminos distintos, no se coge ninguno.
7. Quién eres de verdad
Nombre, teléfono, zona y horario de respuesta. Y el aviso legal, que es obligatorio aunque la página sea una sola.

El error de meterle menú y cinco botones
En cuanto aparece un menú con seis apartados, la landing deja de serlo: cada enlace es una puerta para irse. Lo mismo pasa con el carrusel de imágenes, el chat que salta a los dos segundos y el formulario de nueve campos. Cada elemento que añades tiene que ganarse el sitio, y casi ninguno se lo gana.
La velocidad, que aquí pesa más
Si toda tu presencia es una página, esa página tiene que abrir rápido en el móvil con datos móviles regulares. La imagen grande de arriba es casi siempre la culpable, y en la documentación de optimización de la carga está explicado por qué. Lo desarrollamos en cristiano en por qué tu web va lenta en el móvil.
Que se pueda leer y usar
Letra de tamaño normal, contraste suficiente, botones que se puedan tocar con el pulgar y textos alternativos en las imágenes. No es un capricho: es lo que separa una página usable de una bonita. La introducción a la accesibilidad web del W3C lo explica sin tecnicismos.
¿Posiciona una landing page en Google?
Puede posicionar bien para una búsqueda, la suya. Lo que no puede es competir en cinco búsquedas distintas a la vez, porque para eso hacen falta cinco páginas. Google lo explica en su guía de técnicas y estrategias de SEO: cada página compite por lo suyo. Con una landing sales por tu nombre y por tu servicio principal; para lo demás, toca crecer.
Te lo decimos en una conversación de diez minutos
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Landing, ficha de Google y WhatsApp: el mínimo que funciona
Para un negocio que empieza, esa combinación cubre casi todo. La ficha de Google te pone en el mapa, la landing explica y convence, y WhatsApp Business recoge la conversación. Tres piezas, y ninguna cuesta una fortuna.
Lo que hay que escribir antes de montarla
El texto es el 80 % del trabajo y es lo que más retrasa cualquier página. Lo que pedimos siempre: a quién le vendes, qué problema le resuelves, qué incluye el servicio, cuánto cuesta más o menos y dos trabajos que puedas contar. Cómo se escribe eso sin sonar a folleto está en textos para tu página web.

Cómo se pasa de landing a web sin perder nada
Llega el día en que hacen falta más páginas, y no hay que tirar nada: la landing se convierte en la página de ese servicio y alrededor se añaden las demás. No se tira nada. Lo único que hay que cuidar son las direcciones antiguas, y eso lo contamos en migrar la web sin perder posiciones.
Tres negocios a los que les basta una sola página
- Fisioterapeuta a domicilio. Una página con los municipios a los que va, el precio de la sesión y un botón para pedir hora. Nada más, y no le falta nada.
- Instalador de aire acondicionado. Dos fotos de instalaciones hechas, el rango de precio por equipo y el teléfono grande. En temporada, esa página es todo su verano.
- Abogada especializada en una materia. Su cara, los casos que lleva, cuánto cuesta la primera consulta y un formulario de cuatro campos.
Los tres tienen algo en común: venden una cosa y la explican entera. El día que vendan tres, harán falta tres páginas.
Qué mirar el primer mes
Tres números. Cuánta gente entra, cuánta escribe o llama y de dónde viene. Si entra gente y no escribe nadie, el problema está en lo que dice la página, no en el diseño: casi siempre falta el precio o falta la prueba.
Cuánto cuesta una landing page
En nuestros precios, Tu Landing son 100 € al mes, más IVA y sin permanencia, con la creación de la página, alojamiento de alto rendimiento, un buzón de correo y el dominio a tu nombre. Tu Web, con hasta diez subpáginas, dos buzones y un artículo al mes, son 200 €.
La diferencia entre pagar una web de golpe o por cuota está desglosada en cuánto cuesta una página web. Y si lo que quieres es que además te traiga visitas cada mes, eso son los planes de presencia de 400, 750 y 1.500 €.
Cómo lo hacemos nosotros
Media hora para entender a quién vendes, una semana para los textos y las fotos, y otra para tenerla publicada. Si a los tres meses se queda corta, se amplía sin rehacerla. Cuéntanos qué vendes y te decimos si con una página tienes bastante o te hace falta algo más, sin compromiso.
Cuéntanos qué necesitas y te damos un precio
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