Entras en tu página y no carga. O carga con un aviso rojo de que el sitio no es seguro. Lo primero que conviene saber cuando se ha caído la web es que la causa casi nunca es la que uno se imagina: la mayoría de las caídas son una fecha que ha vencido, un servidor lleno o una actualización que se ejecutó sola de madrugada. Los ataques existen, pero son la minoría.

Lo primero: ¿se ha caído para todos o solo para ti?
Parece una tontería y ahorra la mitad de las llamadas. A veces la web está perfectamente y lo que falla es tu conexión, tu navegador o una dirección que tu ordenador tiene guardada mal.
La comprobación de los dos minutos
- Ábrela desde el móvil con los datos, sin la wifi. Si ahí va, el problema es tu red.
- Prueba en una ventana de incógnito. Descarta la caché y las extensiones.
- Pídele a alguien de otra ciudad que la abra. Un mensaje y sales de dudas.
- Apunta qué error sale exactamente. No es lo mismo «no se encuentra el servidor» que «error 500»; esa frase es la mitad del diagnóstico.
Las cinco causas que explican casi todas las caídas
Después de unos años arreglando estas cosas, el reparto es siempre parecido: el dominio, el certificado, el alojamiento, una actualización y, en último lugar, un ataque. Van en ese orden de probabilidad.
Causa 1: el dominio ha caducado
Es la más frecuente y la más tonta. El dominio se renueva una vez al año y el aviso llega a un correo que nadie abre. Cuando vence, la web y el correo dejan de funcionar a la vez, y esa es justamente la pista: si tampoco te entran correos, mira el dominio antes que nada.
La buena noticia es que un dominio no desaparece el mismo día. La ICANN explica el ciclo de vida de un dominio: después de la fecha de caducidad hay un margen para renovarlo y luego otro periodo de recuperación, ya con recargo, antes de que quede libre. Cuanto antes lo veas, más barato sale.
Por qué casi siempre es la tarjeta
La renovación automática estaba puesta, pero la tarjeta caducó, o cambió el banco, y el cobro falló. Nadie leyó el aviso porque iba a la dirección de quien montó la web hace seis años. Quién debe recibir ese correo lo contamos en de quién es tu dominio, y es de las cosas que más disgustos evitan.

Causa 2: el certificado de seguridad ha vencido
Aquí la web no desaparece: el navegador planta un aviso a pantalla completa diciendo que la conexión no es privada, y el visitante se va. Pasa porque el certificado tiene fecha y la renovación automática se ha roto en algún momento.
Los certificados gratuitos más extendidos, los de Let's Encrypt, duran noventa días y la propia entidad recomienda renovarlos cada sesenta. Se renuevan solos si alguien dejó bien configurada esa renovación; cuando falla, el aviso salta de un día para otro sin que nadie haya tocado nada.
Causa 3: el alojamiento está lleno o caído
Dos escenarios distintos. Si el servidor se ha quedado sin espacio —copias de seguridad acumuladas, un buzón desbordado, registros de errores creciendo solos—, la web empieza a dar errores raros antes de caer del todo. Si es el proveedor el que tiene una incidencia, se cae todo de golpe y suele haber aviso en su panel.
La señal de que el disco se está llenando
Los formularios dejan de enviarse, las imágenes nuevas no suben y el panel va lento, todo en la misma semana. Ese trío es casi siempre falta de espacio, y se resuelve vaciando copias viejas y registros antes de que el servidor se plante del todo.
Qué tipo de alojamiento te toca según lo que tengas montado está en qué hosting necesita tu web. Y si la web venía arrastrando lentitud desde hacía semanas, la caída no es una sorpresa: lo explicamos en por qué tu web va lenta en el móvil.

Causa 4: una actualización ha roto algo
Muy típica de las webs con gestor de contenidos. Se actualiza un componente de madrugada, choca con otro y la página se queda en blanco o con un error 500. No hay nadie mirando a esa hora, así que el negocio se entera cuando abre.
Es el motivo por el que las actualizaciones no deberían ir todas en automático sin copia previa. La diferencia entre veinte minutos y dos días es tener una copia de ayer, y eso va dentro del mantenimiento web.
Un detalle que ayuda a reconocerla: si la web cayó entre las dos y las seis de la madrugada y nadie había publicado nada el día anterior, empieza por ahí antes que por cualquier otra hipótesis.
Causa 5: te han entrado
La menos frecuente de las cinco, aunque sea la primera que a todo el mundo se le viene a la cabeza. Las señales son distintas: redirecciones a páginas raras, avisos del navegador, contenido que nadie ha puesto. Qué hacer entonces, con sus plazos y su parte de protección de datos, está en por qué hackean webs pequeñas.
¿Quieres saber qué te costaría a ti?
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Lo que no hay que hacer la primera hora
- Tocar los DNS «a ver si así». Un cambio mal hecho tarda horas en deshacerse.
- Actualizarlo todo de golpe cuando algo ya está roto.
- Borrar ficheros del servidor sin saber qué son.
- Cambiar de proveedor en caliente. Primero se levanta la web; mudarse es otra conversación, y tiene su orden, como contamos en cambiar de agencia web.
A quién llamar y en qué orden
Depende del síntoma, y por eso importa haber apuntado el error. Si no va la web ni el correo, empieza por quien lleva el dominio. Si va el correo pero no la web, por el alojamiento. Si sale el aviso de seguridad, por quien mantiene la web.
Los cinco datos que conviene tener a mano
Quién es el registrador del dominio, quién es el proveedor de alojamiento, con qué está hecha la web, quién la mantiene y dónde está la última copia. Si esa lista no existe, la caída dura el doble, y no por la avería: por las horas que se van en averiguar a quién llamar.
La página de aviso que casi nadie tiene
Mientras se arregla, lo que ve el cliente es un error del navegador. Con una página de aviso sencilla —«estamos con una incidencia técnica, llámanos al …»— el visitante no se va con la sensación de que el negocio ha cerrado. Se prepara una vez y se deja lista.
¿Y el correo, funciona?
Depende de dónde esté. Si el correo va por el mismo sitio que la web, cae con ella; si está separado, aguanta. Es uno de los motivos por los que recomendamos tenerlos aparte, y está contado en correo corporativo con tu dominio.
Qué hace Google mientras la web está caída
Nada dramático si dura poco. Google lo explica en su documentación sobre cómo afectan los códigos de estado HTTP a sus rastreadores: ante errores de servidor reduce la frecuencia con la que pasa y, si el error se mantiene en el tiempo, acaba retirando del índice esas direcciones. Unas horas no se notan; una semana, sí.
Cuando vuelva, mira el informe de cobertura para comprobar que todo está indexado otra vez: cómo se hace está en qué mirar en Google Search Console.
Cuánto se tarda en volver
Con el diagnóstico hecho, casi todo se resuelve en la misma mañana. Renovar un dominio y que vuelva a funcionar puede llevar unas horas. Un certificado, minutos. Una actualización rota, lo que tarde en restaurarse la copia. El dominio en periodo de recuperación es el único caso que se puede ir a días y a dinero.
Te lo decimos en una conversación de diez minutos
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Cómo se evita la mitad de estas caídas
Ninguna de las cinco causas es imprevisible. Todas avisan antes, solo que el aviso llega a un sitio donde nadie mira.
Las cuatro fechas que no pueden pasar desapercibidas
- La renovación del dominio, con la tarjeta al día.
- La renovación del certificado, comprobada de verdad y no solo activada.
- La factura del alojamiento.
- La revisión mensual de copias y actualizaciones.
Cuatro fechas al año y un repaso al mes. Eso es todo. Ninguna de las cuatro cuesta dinero de vigilar; lo que cuesta dinero es el día que una de ellas pasa sin que nadie se entere.
Qué hacemos nosotros cuando pasa
Lo primero es mirar si la web responde desde fuera y con qué error, porque eso ya dice por dónde va. Después, dominio, certificado, servidor y copia, en ese orden. Mientras tanto ponemos la página de aviso para que quien entre sepa que sigues ahí. Y cuando vuelve, se revisa por qué pasó, no solo que ya funcione.
Cuánto cuesta tenerlo cubierto
En nuestros precios, Tu Landing son 100 € al mes y Tu Web 200 € al mes, más IVA y sin permanencia, y ahí dentro ya van el dominio, el alojamiento, el correo y el mantenimiento, con el dominio a nombre del cliente. Las cuatro fechas de arriba dejan de ser tu problema, que es la mitad del valor de tener esto llevado por alguien.
Si además quieres artículos, ficha de Google y campañas, los planes de presencia son de 400, 750 y 1.500 € al mes.
Desde Sant Antoni de Calonge, con clientes en Girona y Barcelona
Si ahora mismo tienes la web caída y no sabes por dónde empezar, escríbenos con la dirección y el error exacto que sale en pantalla y te decimos en qué punto está el problema. Y si no es nuestro, te decimos a quién tienes que llamar.
Cuéntanos qué necesitas y te damos un precio
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