Casi nadie elige hosting: se hereda. Lo puso quien hizo la web, se paga por domiciliación y nadie vuelve a mirarlo hasta que un lunes por la mañana la página no abre. Este artículo va de ese lunes y, sobre todo, de todo lo anterior.

Dominio, hosting, web y correo son cuatro cosas distintas
El dominio es el nombre. El hosting es el sitio donde vive la web, el ordenador encendido todo el día que sirve tus páginas. La web son los archivos que hay dentro. Y el correo es otro servicio más, que en la mayoría de los casos viaja pegado al hosting sin que nadie lo haya decidido.
Pueden estar los cuatro en la misma factura o en cuatro sitios distintos, y las dos situaciones son normales. Lo que no es normal es no saber cuál es cuál, porque es justo lo que te permite cambiar una pieza sin romper las otras tres. De las llaves que deberías tener siempre a tu nombre hablamos en de quién es tu dominio.
Lo único que el servidor decide de tu velocidad
Empecemos por quitarle culpa: si tu web va lenta, el servidor casi nunca es el problema. Suele ser el peso de las fotos y el exceso de plugins, y eso lo contamos entero en por qué tu web va lenta en el móvil.
Pero hay un número que sí es suyo: el tiempo de respuesta del servidor, lo que tarda desde que se pide una página hasta que llega el primer trozo. En la documentación para desarrolladores de Google lo llaman TTFB. Si ese número está alto en todas las páginas y a todas horas, no es cosa de tus imágenes: es la máquina. Y esa es la señal más honesta de que toca mirar el alojamiento.
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Compartido, VPS o gestionado: cuál te toca
Compartido
Tu web comparte máquina con otras muchas. Es lo más barato y para una web corporativa que no vende online suele bastar. El riesgo tiene nombre de vecino: si otra web de la misma máquina se dispara, tú lo notas.
VPS
Una porción reservada de un servidor, solo para ti. Va mejor y aísla, pero alguien tiene que administrarlo: actualizaciones, seguridad, copias. Si ese alguien no existe, el VPS acaba siendo un compartido caro y desatendido.
Gestionado
Pagas para que otro se ocupe de todo eso. Es lo que tiene sentido para un negocio que no quiere tener un técnico, y es lo que hacemos nosotros.
Hay una cuarta vía que no sale en los folletos: si la web es estática, hecha en HTML y CSS sin base de datos por detrás, las exigencias del alojamiento bajan muchísimo. Menos piezas, menos cosas que actualizar y menos puertas por las que entrar.
Las copias de seguridad: la pregunta que casi nadie hace
Todos los proveedores dicen que hacen copias. La pregunta buena no es «¿hacéis copias?», es «¿cuándo fue la última vez que restaurasteis una?». Una copia que nunca se ha probado es solo un archivo grande.
Cuatro cosas que conviene tener por escrito: cada cuánto se hace, cuántos días hacia atrás se guardan, dónde viven esas copias (si están en la misma máquina que la web, no son copias) y cuánto se tarda en volver atrás. El INCIBE publica material sobre copias de seguridad para empresas y es media hora bien invertida.

Dónde está el servidor, y por qué preguntarlo
Por dos motivos, y ninguno es técnico de más. El primero es la distancia: cuanto más lejos esté la máquina de quien te visita, más viaje hace cada petición. Si tus clientes están en Girona y Barcelona, un servidor en Europa tiene sentido.
El segundo son los datos. Si tu web recoge algo de tus clientes —un formulario de contacto, una tienda—, esos datos se guardan en algún país concreto, y cuando salen de la Unión Europea hay reglas propias que la Agencia Española de Protección de Datos explica en su web. No somos abogados y cada caso tiene lo suyo; lo que sí decimos es que la respuesta debe existir y estar por escrito en el contrato, no en un correo de soporte.
El correo, mejor por su cuenta
Casi todo hosting barato regala buzones, y ahí empieza el lío. El día que la web tumba la máquina, el correo se va con ella. Y si otra web de ese servidor manda publicidad basura, la mala reputación de esa dirección de internet se te pega: tus presupuestos empiezan a caer en la carpeta de no deseados sin que hayas hecho nada. Por qué conviene separarlos y qué cuesta lo tienes en correo corporativo con tu dominio.
Te lo decimos en una conversación de diez minutos
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Cinco señales de que se te ha quedado corto
- La web se cae de vez en cuando y ya nadie se sorprende.
- El panel no te deja subir un archivo un poco grande o te corta a mitad.
- Sigue tardando lo mismo aunque hayas aligerado las fotos.
- El soporte solo contesta por formulario y tarda dos días.
- Cada dos por tres te avisan de que has superado los recursos del plan.
Con una sola de las cinco no hace falta correr. Con tres, el alojamiento web ya te está costando dinero de otra manera.

Cambiar de hosting sin cortar
Se hace en frío y con red: se copia todo a la máquina nueva, se prueba en una dirección provisional, se baja el tiempo de refresco de los DNS, se cambia el apuntamiento y la máquina vieja se deja encendida unos días por si acaso. El correo va aparte y con más cuidado, porque ahí sí se pierden cosas si se hace de cualquier manera. El paso a paso, con la parte de posicionamiento incluida, está en migrar la web sin perder posiciones.
Qué cuesta el hosting y qué incluye el nuestro
En el mercado, un compartido correcto son unos pocos euros al mes y uno gestionado sube bastante más. Nosotros no lo vendemos suelto: el hosting de alto rendimiento va dentro de todos los planes. Los tienes publicados en nuestros precios, con el IVA aparte y sin permanencia.
- Tu Landing, 100 € al mes: una página, hosting y un buzón.
- Tu Web, 200 € al mes: hasta diez subpáginas, dos buzones y un artículo al mes.
- Presencia, desde 400 € al mes: lo anterior más contenidos, ficha de Google y reseñas, con 10, 15 o 25 buzones según el nivel.
En los tres planes de presencia la migración de la web y de los correos va incluida, que es justo la parte que suele frenar a la gente para cambiarse. Si prefieres quedarte donde estás, también lo decimos: no todo el mundo necesita mudarse.
Cinco preguntas antes de firmar
- ¿Cada cuánto se hacen las copias, dónde se guardan y cuánto tarda una restauración?
- ¿En qué país está la máquina?
- ¿El certificado está incluido y se renueva solo?
- ¿A quién llamo un sábado y en cuánto contesta?
- ¿Me puedo llevar la web y los correos cuando quiera, y en qué formato?
Si alguna respuesta es «eso lo mira el departamento técnico», ya sabes por dónde va a ir el día que haya un problema.
Cómo lo llevamos nosotros
Estamos en Palamós y llevamos el alojamiento de las webs que hacemos y de bastantes que no hemos hecho nosotros. Lo montamos gestionado, con copias que se prueban, certificado renovado solo y soporte que contesta el mismo día. Si quieres una segunda opinión sobre el hosting que tienes ahora, mándanos el dominio y te decimos qué vemos, sin compromiso y sin venderte una mudanza que no necesitas.
Cuéntanos qué necesitas y te damos un precio
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