Haz la prueba con el móvil: busca tu servicio y tu pueblo. Antes de la primera web aparece un mapa con tres negocios, con su nota, sus reseñas y un botón de llamar. Eso es el paquete local, y para un negocio de barrio pesa más que la portada de su página. La ficha de Google Business —lo que antes llamábamos Google My Business— es la que decide si estás en ese mapa o si te toca la segunda pantalla, donde no mira casi nadie.

Qué mira Google para decidir a quién enseña
Google lo tiene publicado en su propia ayuda y no hay ningún truco escondido: la posición local sale de mezclar tres factores.
- Relevancia: cuánto encaja tu ficha con lo que ha buscado esa persona. Aquí manda la categoría y lo que hayas escrito en servicios y descripción.
- Distancia: a qué distancia estás de donde busca. Esto no se puede forzar, y por eso una dirección inventada acaba mal.
- Prominencia: lo conocido que eres. Reseñas, menciones, enlaces, tu web, tu sector.
De los tres, dos se trabajan y uno no. Casi todo lo que sirve pasa por rellenar bien la ficha y por conseguir reseñas de verdad, sin atajos.
Rellenarla entera, aunque canse
La mitad de las fichas que revisamos tienen huecos: sin servicios, sin horarios especiales, con una descripción de dos líneas o con el teléfono de un móvil que ya no usa nadie. Cada hueco es información que Google no tiene para decidir si te enseña.
La categoría principal es la decisión más importante
Es el campo que más manda de toda la ficha. Un taller que se pone «servicio de reparación de automóviles» y otro que se pone «taller mecánico» compiten por búsquedas distintas. Elige la que describe tu actividad principal, no la que suena mejor, y añade las secundarias que hagas de verdad. Si vendes y reparas, ponlo: son dos categorías, no una.
Fotos, horarios y los detalles que nadie mira
Las fotos del negocio real —el local, el equipo, el trabajo terminado— rinden más que las de banco de imágenes, y conviene subir alguna cada mes. Los horarios especiales de festivos y vacaciones evitan el enfado de quien se planta en la puerta un 15 de agosto. Y el resto de campos —zona de servicio si vas a domicilio, formas de pago, accesibilidad, enlace a la web con la página que toque— suman más de lo que parece porque completan la información que Google compara.
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El nombre del negocio: lo que no puedes hacer
Es la trampa más repetida. Alguien te dice que pongas «Fontanería López — Urgencias 24h Girona» en el nombre porque así posicionas mejor. Funciona una temporada y luego llega la denuncia de un competidor y la ficha se suspende. Las directrices de representación de empresas son claras: el nombre tiene que ser el nombre real, el que hay en la fachada y en las facturas. Las palabras clave van en la categoría, en los servicios y en la descripción, que para eso están.
Recuperar una ficha suspendida cuesta semanas y mientras tanto no apareces en ningún sitio. No compensa.

Las reseñas: pedirlas y contestarlas todas
Es la parte que más mueve la aguja y la que más se descuida. Un negocio con 8 reseñas y otro con 60 en la misma calle no compiten igual, y quien compara lee las tres o cuatro últimas antes de llamar.
Pedirlas no tiene misterio: se pide cuando el cliente está contento, en el momento, con el trabajo recién terminado. Un enlace corto en el WhatsApp de confirmación funciona mejor que un cartel en la pared. Lo que no se puede hacer es comprarlas ni pedírselas solo a los contentos con un filtro por medio: Google lo detecta y las borra.
Contestar todas, incluidas las buenas, es de las cosas más rentables que puede hacer un negocio pequeño con veinte minutos a la semana. En las negativas, la respuesta no es para quien la escribió: es para los cincuenta que la van a leer. Sin entrar al trapo, con la versión de los hechos y una vía para arreglarlo. Cuidado con un detalle que se pasa por alto: en la respuesta pública no conviene dar datos del cliente ni detalles de lo que contrató, porque eso son datos personales y la Agencia Española de Protección de Datos publica guías para pymes sobre cómo tratarlos.
Publicar en la ficha: qué poner y cada cuánto
Dentro de la ficha se puede publicar, y casi nadie lo hace. Son las publicaciones que salen debajo de tus datos cuando alguien te busca por el nombre. Sirven para dos cosas: enseñar novedades a quien ya te está mirando y transmitir que el negocio está vivo.
Qué poner, sin inventarse nada: un trabajo terminado, el horario de la temporada que empieza, un servicio que casi nadie sabe que haces, la respuesta a la pregunta que te repiten cada semana, una oferta con fecha. Cada publicación con su motivo y su botón, porque una que no invita a hacer nada solo hace bonito.
Cada cuánto: con dos o tres al mes ya se nota la diferencia frente a una ficha congelada. En nuestros planes van 3 publicaciones al mes en el de 400 €, 5 en el de 750 € y 7 en el de 1.500 €, y en los tres respondemos todas las reseñas. Si quieres ver cómo lo planteamos, está explicado en artículos GMB.

Cinco errores que te dejan fuera del mapa
- La ficha sin verificar. Si no has completado la verificación, para Google no existes del todo.
- La categoría equivocada, elegida por lo que suena mejor y no por lo que haces.
- La dirección que no toca: la de un coworking donde no atiendes o la de casa cuando en realidad vas a domicilio. Para eso está la zona de servicio.
- Fichas duplicadas de cuando cambiaste de local o de nombre, compitiendo entre ellas y repartiéndose las reseñas.
- Reseñas compradas. Se detectan, se borran y dejan tocada la confianza de la ficha.
Cómo saber si está funcionando
La ficha trae sus propias estadísticas y no hace falta ser técnico para leerlas. Mira tres cosas cada mes: cuánta gente llega buscando tu nombre y cuánta buscando lo que haces (esa segunda cifra es la que dice si el posicionamiento local avanza), cuántas llamadas y cuántas peticiones de ruta salen de la ficha, y qué fotos y publicaciones ha visto más gente.
Y una comprobación de un minuto que puedes hacer hoy: coge el móvil, sal a la calle, busca tu servicio más tu población y mira si sales en el mapa. Si no sales, ya sabes en qué trabajar el mes que viene.
Qué hacemos nosotros con tu ficha
Revisamos la ficha entera y la dejamos completa: categoría, servicios, descripción, horarios especiales, fotos y enlaces a las páginas que tocan. A partir de ahí, publicamos con calendario y respondemos todas las reseñas, buenas y malas, con criterio y sin plantillas. Si tienes varias sedes, las llevamos todas igual para que ninguna se quede parada.
Va dentro de los planes mensuales, desde 400 € al mes más IVA y sin permanencia. Trabajamos desde Palamós con negocios de toda la provincia de Girona y del área de Barcelona, que es donde las búsquedas «cerca de mí» deciden la mayoría de llamadas.
Si quieres que le echemos un vistazo a tu ficha y te digamos qué le falta, escríbenos por WhatsApp. Te contestamos el mismo día y no hace falta que prepares nada.
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