Cuando un negocio de aquí nos pide un diseño web en Palamós, lo primero que miramos es el calendario. Porque Palamós no es un pueblo, son dos: el de los 18.619 vecinos que vive todo el año del puerto y del Baix Empordà, y el de julio y agosto, cuando los campings y los hoteles lo llenan y la calle no cabe. Una web que solo sirve a uno de los dos se deja media clientela fuera.

En verano, Palamós se multiplica (y se decide en el móvil)
Los números lo dicen claro. Según el Idescat, Palamós tiene 18.619 habitantes en apenas 13,98 km², pero en temporada la población sube casi una cuarta parte (la población estacional suma 4.449), y a eso hay que añadirle a quien no cuenta como vecino pero llena las terrazas: 987 plazas de hotel y más de 5.000 de camping. Toda esa gente llega sin conocer el pueblo y decide dónde comer, dónde comprar y qué hacer con el móvil en la mano, muchas veces a cincuenta metros de tu puerta.
Lo que vienen a buscar —las calas, el camino de ronda, el puerto— ya lo reúne el turismo oficial de Visit Palamós. Tu trabajo es otro: estar ahí cuando, ya en el pueblo, buscan justo lo que tú ofreces.
Y ahí no gana el que lleva toda la vida, gana el que sale. Si cuando alguien busca «dónde comer en Palamós» o tu servicio en Palamós tu negocio no aparece, no es que pierdas esa venta concreta: es que ni siquiera entras en la lista de la que elige. En un sitio de temporada, esas semanas valen por medio año, y se ganan o se pierden en una pantalla.
Pero Palamós no es solo julio y agosto
Sería un error montar la web pensando solo en el verano. Palamós es un pueblo de verdad los doce meses: un puerto pesquero en activo, su lonja, comercio de toda la vida y los vecinos de los pueblos del Baix Empordà que vienen a comprar y a resolver gestiones. Esa clientela no se va en septiembre, y es la que te paga el invierno.
Por eso la web tiene que servir igual al turista de agosto que busca una terraza que al vecino de febrero que mira tu horario un martes por la tarde. La misma web, bien hecha, hace las dos cosas; el problema es cuando se piensa solo para la foto bonita de la playa y se olvida de lo práctico del resto del año.
El turista ya está aquí: la venta se juega en el móvil

El que está de vacaciones no planifica como el que reserva un viaje desde casa. Decide sobre la marcha: «¿dónde ceno hoy?», «¿esto abre los domingos?», «¿hay algo que hacer cerca con niños?». Son búsquedas de aquí y ahora, y las hace de pie, en la calle, a pocos metros del sitio. Si apareces y lo pones fácil, entra; si no, el de al lado se lo queda.
La ficha de Google y la web tienen que decir lo mismo
El horario, la dirección y el teléfono viven en dos sitios: tu web y tu ficha de Google. En un pueblo turístico, donde media calle cambia de horario según la temporada, un horario desactualizado es un cliente plantado delante de una persiana bajada, enfadado, que ya no vuelve y que a veces hasta te deja la reseña. Que los dos digan lo mismo no es un detalle, es lo que decide si el viaje acaba en tu puerta.
Que cargue y se entienda en el móvil a la primera
El que te busca en verano está en la calle, con una sola mano, con prisa y con sol pegando en la pantalla. Si la web tarda en abrir o hay que hacer zoom para encontrar el teléfono, se va antes de ver lo que ofreces. Por eso la pensamos primero para el móvil: lo importante (qué eres, dónde estás, cómo contactar) tiene que leerse y tocarse sin pelearse con la pantalla.
Vende la reputación de Palamós, no solo lo que haces

Palamós tiene algo que casi ningún pueblo tiene: una marca propia. La gamba de Palamós, el puerto, la lonja, toda una cultura del mar que el Museu de la Pesca lleva años explicando. Es un sello de autenticidad que vale dinero, y los que viven de él lo saben.
Si tu negocio vive de eso —un restaurante, una pescadería, una tienda de producto, un hotel con encanto—, tu web tiene que demostrar que eres el de verdad y no el de paso. Y eso no se dice con adjetivos, se enseña: con fotos reales del género y del sitio, con el origen, con quién hay detrás del mostrador. De eso va una buena página «Sobre nosotros», que en un pueblo que vende autenticidad es media venta.
Que te encuentren en Palamós y en todo el Baix Empordà
De poco sirve una web bonita que no sale cuando toca. El trabajo de fondo es que aparezcas cuando alguien busca lo que haces en Palamós, en Sant Antoni, en Calonge o en el resto de la comarca, que es de donde viene buena parte de tu clientela. Y cada vez cuenta un lector nuevo: la inteligencia artificial. Cuando alguien le pide a ChatGPT o a Gemini «un buen sitio para comer gamba en Palamós» o tu servicio cerca de aquí, recomienda al que se explica claro. De eso va el posicionamiento para que la IA te recomiende, y empieza por una web que diga sin rodeos qué haces y dónde.
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Cuánto cuesta un diseño web en Palamós
Lo decimos claro, que casi nadie lo hace, y está publicado en precios.
- Tu Landing: 100 € al mes. Una página bien hecha, para el negocio que vive de una cosa y necesita convencer en una sola pantalla (un chiringuito, un alojamiento, un servicio concreto).
- Tu Web: 200 € al mes. Hasta diez páginas y un artículo al mes, lo que pide un restaurante con carta, una tienda con varias secciones o un hotel que quiere contar su entorno.
Las dos llevan dentro dominio, alojamiento, correo y mantenimiento, con el dominio a tu nombre. Si además quieres que alguien lleve las campañas de temporada y la medición, los planes completos van a 400, 750 y 1.500 € al mes. Todo más IVA y sin permanencia. Para ver qué entra en cada tamaño de web, mira cuánto cuesta una página web.
Cómo hacemos tu diseño web en Palamós
Un buen diseño web en Palamós no se monta igual para todos. Trabajamos con negocios de Girona y de la Costa Brava, y Palamós lo tenemos cerca. Partimos de algo concreto: a quién vendes y cuándo. No es lo mismo un restaurante que hace caja en verano que una pescadería que vive del vecino todo el año; la web se monta distinta según eso. Y la hacemos para que la puedas tocar tú: cambiar el horario de temporada o subir el plato del día no debería costarte un correo a la agencia.
Si vienes de otro punto de la costa y quieres ver cómo enfocamos el mismo servicio en un sitio parecido, el de diseño web en Lloret de Mar está aquí al lado, con otro tipo de turismo pero la misma idea: que te encuentren antes que al de enfrente.
Te lo decimos en una conversación de diez minutos
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Por dónde se empieza
No hace falta que traigas nada técnico. Con que nos cuentes qué haces, a quién vendes y cómo te cambia el negocio entre temporada y resto del año, ya tenemos por dónde empezar. Con eso montamos una web que te trae clientes en agosto y también en febrero.
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