Cuando hablamos de diseño web en Lloret de Mar con un negocio de aquí, hay una frase que sale casi siempre: «la mayoría de mis clientes ya han decidido antes de llegar». Es verdad, y cambia del todo para qué sirve la web. No es un escaparate para el que pasa por delante; es lo que ve alguien que está a mil kilómetros, mirando el móvil un martes de febrero, decidiendo dónde dormir o dónde cenar en verano.

Un pueblo de 42.000 vecinos que recibe a medio mundo
Los números explican por qué aquí la web juega otro papel. Según el Idescat, Lloret de Mar tiene 42.134 habitantes en 48,71 km². Hasta ahí, un pueblo mediano de la comarca de la Selva. Pero el mismo Idescat cuenta una población estacional de +18.639 personas: en temporada, la gente que duerme en Lloret sube casi un 44 % sobre los que están empadronados.
Y todas esas personas duermen en algún sitio. El dato que lo retrata es este: 124 hoteles y 29.756 plazas de hotel, más 3.786 plazas de camping. Son más camas de hotel que vecinos tiene media Lloret. Detrás de cada cama hay un negocio que vive de que lo encuentren: restaurantes, tiendas, alquiler de bicis, excursiones en barco, escuelas de buceo, fisios, dentistas que atienden en varios idiomas. La ciudad es, básicamente, una máquina de recibir visitantes, como recuerdan el Ajuntament de Lloret de Mar y el Patronat de Turisme Costa Brava Girona.
En Lloret, el cliente te elige antes de llegar
Esta es la diferencia con un negocio de barrio. En un barrio, buena parte de tus clientes ya saben que existes: pasan por la puerta. En Lloret, muchísimos clientes no han pasado nunca por delante y puede que no lo hagan hasta el día que se presentan con la maleta. Te han elegido desde casa, comparando tres pestañas abiertas en el móvil.
Eso quiere decir que la decisión no se juega en el local, se juega en la pantalla, semanas antes. Si cuando te buscan no te encuentran, o te encuentran y la web va lenta, está en un solo idioma o no se entiende en el móvil, no discuten contigo: se van a la siguiente pestaña. No pierdes una venta con un «no, gracias»; la pierdes en silencio y sin enterarte.
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Tu web no es un folleto, es la recepción

A un folleto lo miras una vez y lo tiras. A una recepción le preguntas: ¿tenéis sitio en agosto?, ¿el precio incluye el desayuno?, ¿está lejos de la playa?, ¿puedo pagar con tarjeta? La web de un negocio de Lloret tiene que contestar a todo eso sola, a cualquier hora y sin que nadie esté delante, porque quien pregunta lo hace a las once de la noche y desde otro país.
Por eso un buen diseño web en Lloret de Mar no empieza por el color ni por la foto bonita del atardecer. Empieza por una lista de las preguntas que te hacen cada día en el mostrador y por el teléfono, y por ponerlas contestadas donde el cliente las busca. El diseño viene después, para que todo eso se lea fácil y dé confianza.
Lo que un buen diseño web en Lloret de Mar tiene que resolver
Si tu negocio vive de la temporada, hay tres cosas que no son un extra: son el mínimo para competir por un cliente que llega de fuera.
Varios idiomas, y de verdad
A Lloret llega gente de Francia, del Reino Unido, de los Países Bajos, de Alemania, de los países del Este. Una web solo en español o solo en catalán deja fuera a una parte enorme de quien te buscaría. Y «varios idiomas» no es pasar el texto por un traductor automático y rezar: es que las páginas importantes estén bien escritas en los idiomas de tus clientes y que Google las entienda como versiones de lo mismo, no como copias sueltas.
Primero el móvil, no de refilón
Quien compara alojamiento o restaurante en verano lo hace casi siempre desde el teléfono, muchas veces a pie de calle y con prisa. Si tu web se ve bien en el ordenador pero en el móvil hay que hacer zoom para leer el horario o el botón de reservar queda tapado, estás perdiendo justo donde se juega la partida. Primero el móvil no es una moda: es dónde está tu cliente cuando decide.
Que te encuentren en Google antes de reservar
De poco sirve la mejor web si aparece en la página cuatro. Cuando alguien busca «restaurante en Lloret de Mar» o «hotel cerca de la playa de Lloret», te juegas el cliente en los primeros resultados y en el mapa. Ahí manda tu ficha de Google tanto como la web, y las dos tienen que decir lo mismo. Cómo se monta y qué revisar cada mes lo contamos en la ficha de Google Business, y de eso van también nuestros artículos para Google Business.
El horario y los precios tienen que cuadrar en todas partes
Este es el error más caro y el más fácil de arreglar. En un negocio de temporada el horario cambia tres veces al año: invierno corto, verano a tope y la semana rara de las fiestas. Y el horario no vive en un sitio, vive en cuatro: la web, la ficha de Google, el perfil de redes y el cartel de la puerta.
Cuando cambias uno y te olvidas de los demás, el cliente ve dos verdades distintas y se cree la que le sale antes, que casi siempre es la de Google. Se planta en la puerta a las cuatro creyendo que abrís, se la encuentra cerrada y esa persona no vuelve a mirar tu web: mira la del de al lado. Por eso en una web bien hecha cambiar el horario tiene que costarte dos minutos, no dos correos a la agencia; esa autonomía es media batalla.
Cuánto cuesta un diseño web en Lloret de Mar

Lo decimos claro porque casi nadie lo hace. Tenemos dos formas de arrancar y tres planes para ir más allá, y los precios están publicados en nuestra página de precios.
- Tu Landing: 100 € al mes. Una página bien hecha, para quien necesita estar y convencer en una sola pantalla.
- Tu Web: 200 € al mes. Hasta diez subpáginas y un artículo al mes, que es lo que suele pedir un hotel pequeño, un restaurante o una tienda con varias secciones.
Las dos llevan dentro dominio, alojamiento, correo y mantenimiento, y el dominio a nombre de tu empresa. Si quieres además que alguien lleve las campañas, las redes y la medición, los planes de presencia completos van a 400, 750 y 1.500 € al mes. Todo más IVA y sin permanencia: si un mes decides parar, paras. Para hacerte una idea de qué entra en cada tamaño de web está cuánto cuesta una página web.
Cómo hacemos una web que trabaja todo el año
Una web de temporada tiene un problema propio: nueve meses la miras poco y tres la necesitas perfecta. Para que aguante eso, la hacemos con unas cuantas reglas que hemos aprendido a base de años.
- Las páginas justas, no una por capricho. Cuántas hacen falta y de qué va cada una es una decisión de estrategia, no de relleno; lo contamos en la estructura de una página web.
- Rápida de verdad, porque un cliente que compara con prisa no espera a que carguen cinco fotos pesadas del atardecer.
- Con lo que cambia separado de lo que no, para que tocar un precio o un horario no mueva nada de sitio y lo puedas hacer tú.
- Con el dominio y el correo a tu nombre. Suena obvio y es lo que más disgustos da: compruébalo en cinco minutos con de quién es tu dominio.
Si vienes de otra ciudad y quieres ver cómo enfocamos el mismo servicio en otro sitio, el de diseño web en Girona está por aquí al lado.
Te lo decimos en una conversación de diez minutos
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Por dónde se empieza
No hace falta que traigas nada técnico. Lo que nos sirve es que nos cuentes a quién recibes (de dónde viene tu cliente, en qué idiomas), qué te preguntan siempre y qué querrías que la web resolviera sin que tú estés delante. Con eso montamos la recepción que trabaja mientras tú atiendes el local.
Si lo quieres ver con un café, estamos en Girona y venimos de esta costa. Escríbenos por el formulario de contacto o por WhatsApp y te damos un precio cerrado, sin discursos y sin compromiso.