Diseño web

Diseño web en Cornellà de Llobregat: la web se lee en la calle

Aquí casi nadie se sienta a comparar páginas. Se mira el móvil de pie, con la bolsa en la otra mano. Lo que no se entiende en cinco segundos no se entiende.

En una ciudad donde todo queda a diez minutos andando, el cliente no planifica: sale a la calle, mira el móvil y entra en el primero que le responde. Por eso el diseño web en Cornellà de Llobregat se parece menos a un catálogo y más a un escaparate: tiene que decir qué haces, dónde estás y cuándo abres antes de que el visitante levante la vista de la pantalla.

Clienta mirando una web en el móvil de pie en una calle peatonal

Cornellà: 92.255 personas en siete kilómetros cuadrados

Cornellà de Llobregat tiene 92.255 habitantes repartidos en 6,99 km². Según los indicadores geográficos del Idescat, eso son 13.198,1 habitantes por kilómetro cuadrado, cuando la media del Baix Llobregat es de 1.763,1 y la de Cataluña, de 253.

La cifra no es una curiosidad de concurso. Quiere decir que quien te busca ya está cerca, que no necesita coche para llegar y que en el mismo semáforo te está comparando con otros dos del barrio. Nadie abre seis pestañas para eso: abre una, decide y sigue andando.

La prueba de los cinco segundos

Coge tu página, ábrela en el móvil, ponte de pie y cuenta hasta cinco. Lo que se vea en ese rato es tu web entera, porque el resto casi nadie lo baja. Si en esa primera pantalla hay un lema bonito y poco más, has perdido la visita.

Las cuatro respuestas que tienen que caber sin bajar

  • Qué haces exactamente. «Soluciones integrales» no es un servicio. «Reparación de persianas y cierres» sí.
  • Dónde estás. Calle, número y barrio, en texto, no solo en un mapa que tarda en cargar.
  • Cuándo abres. Horario de hoy, con los festivos y el agosto puestos.
  • Cómo te hablo ahora. Un botón de llamar y otro de WhatsApp, del tamaño de un pulgar.

Cuatro respuestas. Si están, el visitante se queda. Si falta una, se va a la siguiente, que está a dos calles.

¿Quieres saber qué te costaría a ti?

Respondemos el mismo día. Sin compromiso y sin discursos.

En Cornellà trabaja más gente de la que sale a trabajar

Este dato explica media ciudad. Las afiliaciones al régimen general del Idescat cuentan 45.680 puestos en cuentas de cotización ubicadas en Cornellà —34.310 en servicios, 6.020 en industria y 5.335 en construcción— frente a 40.390 residentes ocupados. Hay además 5.020 autónomos y 2.509 cuentas de cotización abiertas.

Traducido: cada mañana entra gente a trabajar que no vive aquí, y sale gente que vive aquí a trabajar fuera. Tu web tiene dos lectores distintos y conviene que los reconozca.

Trabajador consultando el móvil de camino a la oficina

El vecino que baja a la calle

Busca por la tarde, después de recoger a los niños o al salir del trabajo. Quiere saber si estás abierto ahora y si le coge de camino. Le sirve el horario, la dirección y un teléfono que se pueda pulsar. Los 8.103 hogares de una sola persona que hay en el municipio, de 34.518, compran de otra manera: raciones pequeñas, horarios raros y mucha decisión de última hora.

El que solo viene a trabajar

Come aquí, hace gestiones aquí y se va a las seis. No conoce los nombres de los barrios ni le suenan las referencias de toda la vida. A este le tienes que decir dónde aparcar, qué parada le deja cerca y cuánto se tarda desde donde está. Si vendes a empresas, es directamente tu cliente: las 2.509 cuentas de cotización del municipio están llenas de gente que necesita un proveedor cerca y que lo busca desde el móvil, a mediodía.

La página de «cómo llegar» que casi nadie escribe

Casi todas las webs resuelven esto con un mapa incrustado y se quedan tan anchas. Un mapa no contesta lo que la gente pregunta de verdad. Una página de cómo llegar bien hecha, en cambio, ocupa media pantalla y ahorra llamadas.

  • La dirección en texto, con el número y el código postal, para que se pueda copiar y pegar.
  • Una referencia visual. «Encima de la farmacia», «en la esquina del mercado». Es como se orienta la gente de aquí.
  • Dónde dejar el coche y si hay zona azul, que en esta ciudad decide más que el precio.
  • La parada más cercana y los minutos andando desde ella.
  • Qué puerta y qué timbre, si estás en un edificio de oficinas o en un entresuelo.
  • Una foto de la fachada tal y como se ve al llegar, no de noche ni retocada.

Es el apartado que más agradecen los que vienen una sola vez. Y es el que más pesa cuando alguien busca un servicio «cerca de mí» y tiene que elegir entre tres.

El horario, arriba y en texto plano

El horario en una imagen no lo lee ni Google ni el móvil de tu cliente cuando va con poca cobertura. Ponlo escrito, en la cabecera o justo debajo, y actualízalo cuando cambie. Si cierras por vacaciones, dilo en la web el mismo día que lo dices en la puerta.

Y que coincida con el de tu ficha de Google, porque si uno dice una cosa y el otro dice otra, el cliente se fía del que le hizo perder el viaje: de ninguno.

El botón de llamar va antes que el formulario

Quien lee de pie no rellena seis campos. Llama, o escribe un WhatsApp de dos líneas. El formulario tiene sentido para el que escribe a las once de la noche, y va después, no antes.

Tres detalles que cambian el resultado: que el teléfono sea un enlace de llamada y no un número escrito a mano; que el botón esté fijo mientras se baja por la página; y que el formulario, cuando se use, pida tres cosas y no diez. Cada campo de más es gente que abandona.

La persiana bajada también se ve en la web

Gente pasando por delante de un local con la persiana bajada

Pasar por delante de un local cerrado un martes a las once da una idea muy concreta del negocio. Una web desactualizada hace lo mismo: el último aviso es de hace tres años, el teléfono ya no es ese y la sección de novedades está vacía. No hace falta publicar cada semana, pero sí que lo que hay esté vivo.

Lo mínimo para no parecer cerrado: horario correcto, teléfono correcto, fotos de este año y alguna señal de actividad reciente. Con eso basta para que nadie dude de si sigues ahí.

Tres negocios de Cornellà y tres webs distintas

No todas las webs de la ciudad tienen que parecerse. Estas tres son las que más nos piden:

  • Comercio o servicio a pie de calle. Una página y media: qué vendes, dónde estás, horario, teléfono y fotos de dentro. La ficha de Google hace la mitad del trabajo.
  • Empresa de servicios o industrial. Aquí manda el catálogo de servicios, los sectores a los que trabajas, algún caso resuelto y una forma seria de pedir presupuesto. Con 6.020 afiliaciones en industria y 5.335 en construcción, hay clientes de sobra a los que no les sirve una web de escaparate.
  • Profesional con cita. Lo importante es la agenda: qué haces, cuánto dura, qué cuesta y cómo se pide hora sin llamar.

Si trabajas para toda el área metropolitana, mira también cómo lo planteamos en diseño web en L'Hospitalet: cambia el radio, pero el problema de fondo es el mismo.

La velocidad se nota más cuando se lee de pie

En la calle no hay wifi ni paciencia. Lo que tumba una web no suele ser el servidor, sino tres fotos de cinco megas, un carrusel de portada y una fuente que se descarga antes de que se vea la primera letra. La regla práctica: que la primera pantalla se vea entera antes de que dé tiempo a cambiar de aplicación.

Lo de «adaptarse al móvil» no es poner la misma página más estrecha. En MDN lo explican bien en su guía de diseño receptivo: el contenido se reordena según el espacio, no se encoge. Y si ya sospechas que la tuya va lenta, tenemos el repaso completo en por qué tu web va lenta en el móvil.

Las fotos, de tu calle y no de un banco de imágenes

Se nota a un kilómetro cuando la foto del equipo es de archivo. En una ciudad donde el cliente pasa por delante de tu puerta, las fotos reales valen el doble: la fachada, el mostrador, la gente que atiende y el trabajo terminado. Dos horas de un fotógrafo dan para todo el año.

Qué hacer y qué evitar lo contamos en fotos para tu web, con el detalle de tamaños y formatos para que no pesen de más.

Los textos, como los dices en el mostrador

La web que funciona es la que está escrita como hablas. Sin «apostamos por la excelencia», sin «soluciones a medida» de relleno. Si a un cliente le explicas que le cambias el motor de la persiana en dos horas y le das garantía, eso es lo que tiene que poner.

Un truco que nos funciona siempre: apunta durante una semana las preguntas que te hacen por teléfono y conviértelas en apartados. Más ideas en textos para tu página web.

¿En castellano, en catalán o en los dos?

Los datos de Cornellà ayudan a decidir sin discusiones. De 84.207 personas de dos años o más, 76.626 entienden el catalán y 48.150 lo saben hablar. Y 24.997 vecinos han nacido fuera de España. O sea: casi todo el mundo te entiende en catalán, pero el castellano es la lengua de contacto de mucha gente.

Para un negocio de barrio, lo sensato es empezar en castellano y catalán, bien hechos los dos, y dejar el inglés para cuando haga falta de verdad. Cómo montarlo sin duplicar el trabajo ni liar a Google está en web en catalán y castellano.

La web y la ficha de Google tiran del mismo carro

En búsquedas de proximidad, el primer contacto casi nunca es la web: es la ficha. Pero la ficha convence poco si el enlace lleva a una página lenta o con el horario viejo. Van juntas o no van.

Lo que sí o sí tiene que coincidir: nombre, dirección, teléfono y horario. A partir de ahí, las fotos y las reseñas hacen el resto. Tenemos la guía en ficha de Google Business y, si quieres que lo llevemos nosotros, está el servicio de ficha de Google. Cuando además hay que pelear por las búsquedas de la zona, entra el posicionamiento SEO.

Precios en la web: cuándo sí y cuándo no

La pregunta sale en todas las reuniones. La respuesta corta: si tu precio es fácil de entender, ponlo, porque filtra consultas que no van a ningún sitio. Si depende de la visita, pon una horquilla y explica de qué depende. Lo que no funciona es el silencio absoluto.

Los argumentos de los dos lados, con ejemplos, en poner los precios en la web.

Cuánto cuesta el diseño web en Cornellà de Llobregat

Nuestros precios están publicados y son los mismos aquí que en cualquier otro sitio: Tu Landing, 100 € al mes, para una página bien resuelta, y Tu Web, 200 € al mes, con hasta diez subpáginas. Más IVA y sin permanencia.

Qué va incluido y qué no

Dentro van el dominio, el alojamiento, el correo con tu dominio y el mantenimiento, y el dominio queda a nombre del cliente, no a nombre nuestro. Fuera quedan las campañas de publicidad, que se pagan aparte a Google o a Meta, y las fotos profesionales si hace falta contratar a alguien.

Si además quieres artículos, ficha de Google llevada y campañas, los planes de presencia son de 400, 750 y 1.500 € al mes. Y si lo que buscas es entender el mercado antes de pedir presupuestos, está el repaso de cuánto cuesta una página web.

Te lo decimos en una conversación de diez minutos

Respondemos el mismo día. Sin compromiso y sin discursos.

Qué haríamos la primera semana

No empezamos por el diseño. Empezamos por saber qué te preguntan y qué te compran, que suele ser una lista más corta de lo que parece.

Diseño web en Cornellà de Llobregat: por dónde empezamos

  1. Media hora contigo para sacar los tres servicios que dan de comer y las cinco preguntas que más te hacen.
  2. Un vistazo a lo que hay: tu web actual, tu ficha de Google y las dos o tres del barrio con las que te comparan.
  3. El esqueleto de la primera pantalla, con las cuatro respuestas puestas, para aprobarlo antes de dibujar nada.
  4. Fotos y textos, que es lo que de verdad marca el plazo.
  5. Publicación y medición, para ver a la semana siguiente qué se mira y qué no.

Con el material a mano, una web de este tamaño se pone en marcha en dos o tres semanas. Lo que alarga los proyectos casi siempre son las fotos y los textos, no la programación.

Estamos en Sant Antoni de Calonge y bajamos a Cornellà

Trabajamos desde el Palau Firal de Sant Antoni de Calonge con negocios de las provincias de Girona y Barcelona, y bajar al Baix Llobregat es cuestión de una hora larga por la AP-7. La primera visita la hacemos en persona; a partir de ahí, casi todo se resuelve por teléfono y correo, que es lo que le va bien a quien está atendiendo.

Si quieres que le echemos un ojo a la que tienes, mándanos la dirección por el formulario de contacto o por WhatsApp y te decimos, sin compromiso, qué arreglaríamos primero.

Cuéntanos qué necesitas y te damos un precio

Respondemos el mismo día. Sin compromiso y sin discursos.

FAQ

Preguntas frecuentes sobre diseño web en Cornellà de Llobregat

¿Cuánto cuesta una web para un negocio de Cornellà de Llobregat?+

Nuestros precios están publicados: Tu Landing son 100 € al mes para una página bien resuelta y Tu Web son 200 € al mes con hasta diez subpáginas, más IVA y sin permanencia. Dentro van el dominio, el alojamiento, el correo y el mantenimiento, y el dominio queda a nombre del cliente. Si además quieres artículos, ficha de Google llevada y campañas, los planes de presencia son de 400, 750 y 1.500 € al mes.

¿Qué tiene que salir en la primera pantalla de la web?+

Cuatro cosas: qué haces exactamente, dónde estás, cuándo abres y cómo se te contacta ahora mismo. En Cornellà la mayoría de visitas llegan desde el móvil y desde la calle, así que lo que no se vea sin bajar prácticamente no existe. El botón de llamar y el de WhatsApp tienen que ser del tamaño de un pulgar.

Tengo tienda a pie de calle y ya tengo Instagram y la ficha de Google, ¿me hace falta web?+

La ficha suele ser el primer contacto, pero se queda corta en cuanto alguien quiere ver precios, condiciones o cómo trabajas. La web es la página que controlas tú, la que aguanta cuando una red social cambia las reglas y la que hace que la ficha convenza. Lo normal es tener las dos y que digan exactamente lo mismo.

¿La web en catalán, en castellano o en los dos?+

En Cornellà, de 84.207 personas de dos años o más, 76.626 entienden el catalán y 48.150 lo saben hablar, y hay 24.997 vecinos nacidos fuera de España. Para un negocio de barrio lo sensato es tener las dos versiones bien hechas y dejar el inglés para cuando de verdad haga falta.

¿Cuántas páginas necesito para empezar?+

Para un comercio o un servicio de barrio, con tres bastan: inicio, servicios y contacto con el cómo llegar bien escrito. Para una empresa de servicios o industrial se suele llegar a seis u ocho, una por cada servicio que quieras posicionar. Es mejor empezar con pocas páginas completas que con quince a medias.

¿Cuánto se tarda en tener la web lista?+

Con las fotos y los textos a mano, entre dos y tres semanas. Si hay que hacer fotos nuevas o escribir los contenidos desde cero, cuenta un mes. La parte técnica casi nunca es lo que retrasa un proyecto: lo que retrasa es el material.

Mi cliente no es el vecino, son empresas del polígono, ¿cambia algo?+

Cambia bastante. En Cornellà hay 45.680 afiliaciones al régimen general en cuentas ubicadas en el municipio y 2.509 cuentas de cotización abiertas, así que el público de empresa es enorme. Esa web necesita catálogo de servicios, sectores a los que trabajas, casos resueltos y una forma seria de pedir presupuesto, más que fotos de escaparate.

¿Empezamos?

Cuéntanos qué te está frenando y te decimos cómo lo resolvemos.

Una primera conversación sin compromiso. Sales con un plan claro, no con una factura.

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