Es de las primeras preguntas que salen cuando alguien de aquí encarga una web. Tener la web en catalán y castellano no penaliza, no es contenido duplicado y no cuesta el doble. Lo que sí pasa, y lo vemos cada mes, es que se monta de una forma que no sirve para nada.

Primero: ¿te hace falta?
No siempre. Antes de traducir nada, mira a quién le vendes:
- Negocio de barrio o de pueblo, con clientes de la zona. Los dos idiomas suman, porque la gente busca en uno u otro según el momento, el dispositivo y hasta el tema.
- Empresa que vende a otras empresas del área de Barcelona o de Girona. Aquí el catalán se nota sobre todo en la confianza: la web habla como hablan en la reunión.
- Vendes fuera de Cataluña o exportas. Entonces la segunda lengua útil probablemente sea el inglés, no el catalán.
- Administración pública o subvenciones. Ahí el catalán deja de ser una opción.
Si quieres el dato fino de cómo se reparte el uso de las dos lenguas, el Idescat y el Departament de Política Lingüística publican la Enquesta d'usos lingüístics de la població, que es la estadística oficial y sale cada cinco años.
El miedo al contenido duplicado, y por qué aquí no aplica
El contenido duplicado es publicar el mismo texto, en el mismo idioma, en dos direcciones distintas. Una versión en catalán y otra en castellano no son el mismo texto: son traducciones, y Google las trata como páginas distintas para públicos distintos. Lo dice en su documentación sobre versiones localizadas de una página.
Lo que sí puede salir mal es que Google enseñe la versión equivocada, o que se quede solo con una de las dos. Eso no es una penalización: es que no le has dicho cómo se relacionan. Y para eso está el hreflang, que vemos más abajo.
Las tres maneras de montar una web en catalán y castellano
Una dirección por idioma para la web en catalán y castellano
Cada versión tiene su propia dirección. Lo normal es tunegocio.com/ para el idioma principal y tunegocio.com/ca/ para el otro, y cada página traducida cuelga de ahí. Esta web funciona así.
Ventajas: cada versión se puede posicionar por su cuenta, se puede enlazar, se puede compartir por WhatsApp y aparece tal cual en los resultados. Es la opción que recomienda la guía de Google para sitios multilingües, y la única que nos hemos encontrado que funcione bien a la larga.
El traductor automático incrustado
El botoncito que traduce la página al vuelo sin cambiar la dirección. Es barato y es la peor opción: como la dirección no cambia, para Google esa segunda versión no existe. No se indexa, no posiciona y encima traduce mal justo lo que más importa, que son los nombres de tus servicios.
Si tu web tiene uno de estos, no tienes la web en dos idiomas. Tienes un idioma y un accesorio.
Un dominio para cada idioma
Dos webs separadas, cada una con su dominio. Cuesta el doble de mantener y reparte la fuerza entre dos sitios que empiezan de cero. Tiene sentido en muy pocos casos, casi siempre cuando son marcas distintas de verdad, no cuando es la misma empresa.
¿Quieres saber qué te costaría a ti?
Respondemos el mismo día. Sin compromiso y sin discursos.
Qué es el hreflang, sin tecnicismos
Es una línea de código en cada página que le dice a Google: «esta página tiene una hermana en el otro idioma, y está aquí». Se pone en las dos direcciones, apuntándose la una a la otra, y se añade una tercera línea que marca cuál enseñar cuando el idioma del que busca no encaja con ninguna.
Traducido a lo que notas tú: con el hreflang bien puesto, quien busca en catalán ve la página en catalán, y quien busca en castellano ve la de castellano. Sin él, Google escoge por su cuenta y a veces se equivoca. Es de esas cosas que no se ven en la web y deciden bastante, como contamos en por qué tu web no aparece en Google.
Detalle que se olvida siempre: si añades una página nueva en un idioma y no la traduces, no le pongas hreflang a medias. Mejor sin, que apuntando a una página que no existe.

Qué se traduce además de las páginas
Aquí es donde se queda coja la mayoría de webs bilingües. La página de inicio está en los dos idiomas y el resto no. Lo que hay que traducir de verdad:
- Los títulos y las descripciones de cada página, que son lo que se lee en Google.
- Las direcciones. /serveis/disseny-web/ en catalán, no /ca/services/web-design/.
- Los formularios: etiquetas, avisos de error y el mensaje de «gracias».
- Los textos legales, que a menudo se quedan solo en castellano.
- Los artículos del blog. Si publicas uno al mes, va en los dos idiomas o no cuenta. De cómo montar esa parte hablamos en el blog para empresas.
- Los correos automáticos que salen tras un pedido o una reserva.
La ficha de Google es otra historia: ahí no hay dos versiones. Se escribe la descripción en el idioma en el que hables con la mayoría de tus clientes y se acabó.
Errores que vemos
- Traducir solo la home y dejar el resto en un idioma. El visitante cambia de lengua a media navegación y se va.
- El selector de idioma que siempre te lleva a la portada. Si estoy leyendo un artículo y cambio de idioma, quiero ese artículo, no volver al principio.
- Traducir con el traductor y no revisarlo. Se nota en dos frases y hace más daño que no traducir.
- Mezclar las dos lenguas en la misma página, con el menú en una y el texto en otra.
- Cambiar de sistema y perder las direcciones antiguas. Si tocas esto, hazlo con redirecciones, como explicamos en migrar la web sin perder posiciones.

Cuánto cuesta la web en catalán y castellano
La estructura de dos idiomas va incluida en cómo montamos las webs, así que el precio no se dobla. Nuestros planes publicados son estos:
- Tu Landing, 100 € al mes. Una página, hosting y un buzón.
- Tu Web, 200 € al mes. Hasta diez subpáginas y un artículo al mes.
- Presencia Básica, 400 € al mes. Tres artículos en la web y tres en la ficha de Google, reseñas contestadas y posicionamiento GEO.
- Presencia Media, 750 €, con cinco y cinco más campañas de Google Ads y Meta Ads.
- Presencia Avanzada, 1.500 €, con siete y siete.
Sin IVA, sin permanencia y con la migración de la web y los correos incluida. Lo que sí suma trabajo es el contenido: cada artículo mensual hay que escribirlo en los dos idiomas, y eso se tiene en cuenta al montar el plan. En cuánto cuesta una página web está el desglose completo.
Cómo lo hacemos nosotros
Esta misma web está en catalán, castellano e inglés con el sistema de una dirección por idioma. Cada página tiene su hermana declarada, cada artículo se publica en los tres y el selector te deja en la misma página, no en la portada.
Cuando montamos una web nueva, el segundo idioma entra desde el primer día, porque añadirlo después obliga a rehacer las direcciones y a redirigir lo viejo. Sale más caro hacerlo en dos veces que hacerlo bien de entrada.
La comprobación de dos minutos
Abre tu web, cambia de idioma y mira la dirección del navegador. Si no cambia, no tienes dos versiones. Si cambia pero te ha llevado a la portada, el selector está mal. Y si has llegado a la página traducida, copia esa dirección, pégala en Google con site: delante y comprueba que Google la tiene.
Si algo de eso falla y quieres que le echemos un ojo, escríbenos por WhatsApp con la dirección de tu web. Te decimos qué está montado, qué falta y si compensa arreglarlo o rehacerlo. Sin compromiso y el mismo día.
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Respondemos el mismo día. Sin compromiso y sin discursos.