Cuando un negocio de aquí nos pide un diseño web en Blanes, hay una idea que ponemos sobre la mesa desde el primer café: en Blanes la mayoría de tus clientes de verano no pasan por delante de tu puerta antes de elegirte. Te eligen desde el sofá de su casa, a cientos de kilómetros, mirando el móvil un martes de marzo y comparando tres pestañas abiertas. La web no es el escaparate del que pasa por la calle; es lo que ve quien todavía no ha llegado.

Blanes es la puerta de la Costa Brava, y por ella entra medio verano
Blanes tiene un título que ningún folleto se inventa: es donde empieza la Costa Brava. La roca de Sa Palomera parte la playa en dos y marca el punto exacto en que el litoral deja de ser llano y se vuelve bravo. Eso, más estar a un paseo en tren de Barcelona, convierte al pueblo en una de las primeras paradas de quien baja a la costa. Según el Idescat, Blanes tiene 41.935 habitantes en 17,66 km², una densidad de 2.403 personas por kilómetro cuadrado que ya de por sí es alta. Pero el dato que lo cambia todo llega en temporada.
El mismo Idescat cuenta una población estacional de +5.886 personas, y a eso hay que sumarle a quien no cuenta como vecino pero duerme aquí: 3.650 plazas de hotel y 10.242 plazas de camping. Lee bien ese número: Blanes tiene casi tres veces más plazas de camping que de hotel. No es un destino de resort de lujo, es el reino del camping y del apartamento familiar, de la gente que baja con los niños, la nevera y la sombrilla. Alrededor de un 20 % de los empadronados son extranjeros, y en julio y agosto a esa mezcla se le añaden los franceses, holandeses y alemanes que llenan los campings de la zona. Toda esa gente, como recuerda el Ajuntament de Blanes, llega sin conocer el pueblo y decide dónde comer, dónde comprar y qué hacer con el teléfono en la mano.
El turista de Blanes es de día, de familia y con el móvil en la mano

Aquí está la diferencia con un negocio de barrio. En un barrio, buena parte de tu clientela ya sabe que existes porque pasa por tu puerta. En Blanes, muchísimos clientes no han pasado nunca por delante y puede que no lo hagan hasta el día que aparecen con la toalla al hombro. Y el que viene de camping o de apartamento no reserva un restaurante con tres semanas de antelación: decide sobre la marcha, en la playa, con arena en los dedos. «¿Dónde comemos hoy?», «¿esto abre los domingos?», «¿hay algo que hacer con niños si llueve?». Son búsquedas de aquí y ahora, a pocos metros de tu negocio, y gana quien aparece y lo pone fácil.
Ese mismo visitante, además, no viene solo a tumbarse al sol: Blanes tiene un imán que llena mañanas enteras, el Jardí Botànic Marimurtra, uno de los jardines botánicos mediterráneos más visitados, colgado sobre el mar. Quien sube a Marimurtra por la mañana baja a comer, a comprar un recuerdo y a tomar algo por la tarde, y decide todo eso mirando el móvil. Si cuando te busca no sales, no es que pierdas esa venta concreta: es que ni siquiera entras en la lista de la que elige.
La ficha de Google y la web tienen que decir lo mismo
El horario, la dirección y el teléfono viven en dos sitios a la vez: tu web y tu ficha de Google. En un pueblo de temporada, donde media calle cambia el horario entre invierno y verano, un horario desactualizado es un cliente plantado delante de una persiana bajada, enfadado, que no vuelve y que a veces hasta te deja la reseña. Que los dos sitios digan lo mismo no es un detalle técnico: es lo que decide si el paseo del turista acaba en tu puerta o en la de al lado.
Que cargue y se entienda en el móvil a la primera
Quien te busca en agosto está de pie, en la calle, con una sola mano, con prisa y con el sol pegando en la pantalla. Si la web tarda en abrir o hay que hacer zoom para encontrar el teléfono, se va antes de ver lo que ofreces. Por eso la pensamos primero para el móvil: lo importante —qué eres, dónde estás y cómo contactar— tiene que leerse y tocarse sin pelearse con la pantalla. En el ordenador y en la tablet se ve igual de bien, pero quien manda en verano es el teléfono.
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Pero Blanes no es solo agosto: también es un pueblo que trabaja todo el año

Sería un error montar la web pensando solo en el verano. Blanes es un pueblo de verdad los doce meses: tiene puerto pesquero y lonja, un comercio de toda la vida, oficios, talleres y la jardinería y los viveros que dan trabajo a toda la franja del Baix Tordera. Esa clientela —el vecino que compra en octubre, el del pueblo de al lado que viene a resolver una gestión en febrero— no se va en septiembre, y es la que te paga el invierno.
Por eso una buena web tiene que servir igual al turista de agosto que busca una terraza que al vecino de febrero que mira tu horario un martes por la tarde. La misma web, bien hecha, hace las dos cosas. El problema aparece cuando se piensa solo para la foto bonita de la playa y se olvida de lo práctico del resto del año: el horario de invierno, el teléfono que coges tú, el servicio que de verdad da de comer cuando los campings cierran.
Que te encuentren en Blanes y en toda la Selva
De poco sirve una web bonita que no sale cuando toca. El trabajo de fondo es que aparezcas cuando alguien busca lo que haces en Blanes, en Lloret, en Malgrat o en el resto de la comarca de la Selva, que es de donde viene buena parte de tu clientela de invierno. Y cada vez cuenta un lector nuevo: la inteligencia artificial. Cuando alguien le pide a ChatGPT o a Gemini «un buen sitio para comer en Blanes» o tu servicio cerca de aquí, el asistente recomienda al que se explica claro. De eso va el posicionamiento para que la IA te recomiende, y empieza por una web que diga sin rodeos qué haces y dónde.
Y como aquí el cliente llega de medio continente, el idioma no es un capricho. Una web solo en castellano deja fuera a una parte enorme de quien te buscaría; por eso trabajamos las páginas importantes en catalán y castellano —y en inglés o francés cuando tu negocio lo pide— bien escritas, no pasadas por un traductor automático, para que cada cliente te encuentre en su idioma.
Cuánto cuesta un diseño web en Blanes
Lo decimos claro, que casi nadie lo hace, y está publicado en precios.
- Tu Landing: 100 € al mes. Una página bien hecha, para el negocio que vive de una cosa y necesita convencer en una sola pantalla: un chiringuito, un apartamento turístico, un servicio concreto.
- Tu Web: 200 € al mes. Hasta diez páginas y un artículo al mes, lo que pide un restaurante con carta, una tienda con varias secciones o un camping que quiere contar sus servicios.
Las dos llevan dentro dominio, alojamiento, correo y mantenimiento, con el dominio a tu nombre. Si además quieres que alguien lleve las campañas de temporada y la medición, los planes completos van a 400, 750 y 1.500 € al mes. Todo más IVA y sin permanencia: si un mes decides parar, paras. Para ver qué entra en cada tamaño de web, mira cuánto cuesta una página web.
Cómo hacemos tu diseño web en Blanes
Un buen diseño web en Blanes no se monta igual para todos. Trabajamos con negocios de Girona y de toda la Costa Brava, y Blanes lo tenemos aquí al lado. Partimos de algo concreto: a quién vendes y cuándo. No es lo mismo un restaurante que hace caja en julio que una peluquería que vive del vecino todo el año; la web se monta distinta según eso. Y la hacemos para que la puedas tocar tú: cambiar el horario de temporada o subir el plato del día no debería costarte un correo a la agencia.
Si vienes de otro punto de la costa y quieres ver cómo enfocamos el mismo servicio en un sitio parecido, el de diseño web en Lloret de Mar está aquí mismo, a diez minutos: otro tipo de turismo —más hotel internacional, más noche— pero la misma idea de fondo, que te encuentren antes que al de enfrente.
Te lo decimos en una conversación de diez minutos
Respondemos el mismo día. Sin compromiso y sin discursos.
Por dónde se empieza
No hace falta que traigas nada técnico. Con que nos cuentes qué haces, a quién vendes y cómo te cambia el negocio entre la temporada y el resto del año, ya tenemos por dónde empezar. Con eso montamos una web que te trae clientes en agosto y también en febrero.
Estamos en Girona y venimos de esta costa. Escríbenos por el formulario de contacto o por WhatsApp y te damos un precio cerrado, sin discursos y sin compromiso.