Casi todo lo que se lee sobre diseño web en Sant Cugat da por hecho que hay una tienda con una dirección. Aquí hay muchísimo profesional que trabaja desde casa o en casa del cliente: 8.225 personas están dadas de alta como autónomas en el municipio, y 7.480 de ellas en servicios, según el municipio en cifras del Idescat. Para ellos la web funciona de otra manera.

Un público que compara antes de escribir
Otro dato que conviene tener delante: el 63,4 % de la población de quince años o más tiene estudios superiores, frente al 36,7 % de la media catalana. No significa que sean clientes difíciles; significa que miran tres webs antes de escribir a una y que notan enseguida cuándo una página no dice nada.
Sin escaparate, la web de tu negocio hace de local
Un local dice muchas cosas sin hablar: que existes, que hay alguien, que se puede entrar. Cuando no lo hay, todo eso lo tiene que decir la web en los primeros diez segundos, y casi ninguna lo hace: se presenta con una frase de catálogo y deja al visitante buscando pruebas de que al otro lado hay una persona.
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Las cuatro preguntas que tiene que responder
1. ¿Quién me va a atender?
Nombre, cara y dos líneas de a qué te dedicas. En un negocio de una persona, la foto eres tú, y funciona mejor que cualquier ilustración de banco. Cómo se preparan esas fotos y qué permisos hacen falta si sale alguien más lo contamos en fotos para tu web.
2. ¿Hasta dónde te mueves?
Si vas a casa del cliente, dilo con nombres: Sant Cugat, Valldoreix, Mira-sol, Rubí, Cerdanyola. Quien busca desde el móvil quiere saber si llegas a su calle, no a su provincia.
3. ¿Cuánto cuesta, más o menos?
Un rango, un «desde» o el precio de la primera visita. No hace falta la tarifa completa; hace falta que el visitante no tenga que escribir para saber si está en su presupuesto. Lo desarrollamos en poner los precios en la web.
4. ¿Cómo empezamos?
Un solo paso, y que sea fácil: reservar hora, un formulario corto o un botón de WhatsApp. Si hay tres caminos distintos, no se toma ninguno.

Tres ejemplos de aquí, sin nombres
- Fisioterapia a domicilio. Página del servicio con los municipios a los que va, el precio de la sesión y agenda para reservar. La foto es ella entrando en un portal, no una camilla de catálogo.
- Consultoría para pymes. Inicio con una frase clara de a quién ayuda, dos casos con números y un formulario de cuatro campos. Sin dirección: solo zona y un horario de respuesta.
- Reformas e interiorismo. Aquí manda la galería, con antes y después de tres obras, y una página que explique el proceso y los plazos, que es lo que más miedo da al cliente.
Los tres tienen algo en común: la web no habla de la empresa, habla de lo que le pasa a quien la lee.
La dirección: cuándo se publica y cuándo no
Si trabajas desde casa, no tienes por qué enseñar dónde vives. En la ficha de empresa de Google se puede ocultar la dirección y marcar las zonas donde prestas servicio; se hace desde la propia ficha, como explica Google en su página de editar el perfil de empresa. En la web, en lugar de la calle van la zona, el teléfono y el horario de respuesta.
La prueba de que existes
Es lo que más pesa cuando no hay local. Tres cosas, por orden de esfuerzo: reseñas reales con nombre, dos o tres trabajos contados con foto y resultado, y un vídeo corto tuyo explicando cómo trabajas. Con eso ya no eres una página, eres alguien.
Vender mientras estás con un cliente
Quien no tiene local suele estar ocupado justo cuando le escriben. Por eso una agenda online vale más aquí que en una tienda: el cliente coge hora a las once de la noche y tú te enteras por la mañana. Cómo se monta sin liarse está en reservas online para tu negocio.
Aquí se decide en el tren
Mucha gente de Sant Cugat trabaja fuera y mira estas cosas de camino: en el tren, en la parada o en el sofá a las once. Eso tiene dos consecuencias muy prácticas. Una, que si la página tarda tres segundos en abrir, ya no la abre, y lo contamos en por qué tu web va lenta en el móvil. Y dos, que el botón para escribir o reservar tiene que estar donde llega el pulgar, sin hacer scroll y sin buscarlo.
Con tres páginas basta para empezar una web así
Inicio, una página del servicio principal y contacto. Ese es el mínimo que funciona, y es lo que montamos el primer mes. A partir de ahí se añade una página por cada servicio que se venda de verdad, no por cada cosa que sabes hacer.
Te lo decimos en una conversación de diez minutos
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Lo que no hace falta
Una oficina virtual para aparentar sede, sellos y distintivos que nadie ha otorgado, y esa lista de «clientes» con logotipos de empresas con las que trabajaste una tarde. En una ciudad pequeña la gente pregunta, y eso se desmonta solo.
Castellano, catalán y a veces inglés
Aquí el catalán no es opcional y hay bastante público internacional, así que a veces compensa una versión en inglés de la página principal y del servicio. No hace falta traducir el blog entero; lo explicamos en web en catalán y castellano.
Trabajar desde casa, con cabeza
Si el despacho es el comedor, hay dos cosas que conviene separar: el ordenador y el teléfono del trabajo de los personales, y las copias de seguridad de los archivos de clientes. El material del INCIBE sobre teletrabajo lo resume bien para quien no tiene departamento de informática, que aquí es casi todo el mundo.
Cuánto cuesta el diseño web en Sant Cugat
Nuestros precios están publicados y no cambian por municipio: Tu Landing son 100 € al mes y Tu Web 200 €, más IVA y sin permanencia, con dominio, alojamiento, correo y mantenimiento incluidos, y el dominio a tu nombre. Para un profesional sin local, la landing de una página suele sobrar el primer año.
Si además quieres artículos y ficha de Google trabajada, los planes de presencia son 400, 750 y 1.500 € al mes. Y si lo que necesitas es una herramienta para gestionar el trabajo, eso va por proyecto y lo contamos en software a medida en Sant Cugat.
Cuánto se tarda en tener la web lista
Una landing con los textos claros, entre una y dos semanas. Una web de varias páginas, tres o cuatro. Lo que retrasa los proyectos casi nunca es el diseño: son las fotos y los textos, y por eso empezamos por ahí.

Qué mirar el primer mes
Tres números y ninguno necesita panel: cuántas personas escriben o llaman desde la web, cuántas piden hora sin llamar y de qué municipios llegan. Si entra gente pero no pide hora, el problema está en el precio o en el paso siguiente, no en el diseño.
Estamos en Palamós y bajamos al Vallès
La primera reunión la hacemos en persona cuando hace falta, y el resto en remoto, que para quien va con la agenda apretada suele ser lo cómodo. Si tienes una web parada o ninguna, mándanos el enlace o cuéntanos a qué te dedicas y te decimos qué haríamos primero, sin compromiso.
Cuéntanos qué necesitas y te damos un precio
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