La conversación se repite mucho por aquí. Un negocio de Mataró con una web de hace seis o siete años, que costó lo suyo, que no está fea del todo y que no trae ni una llamada. La pregunta no suele ser cuánto cuesta el diseño web en Mataró, sino algo más incómodo: si merece la pena tocar lo que hay o si toca tirarlo y empezar otra vez. Este artículo va de eso, con las señales concretas que lo deciden.

Con quién compites en una ciudad de 130.000 habitantes
Mataró tiene 130.887 habitantes en 22,53 km², según el municipio en cifras del Idescat: casi 5.831 personas por kilómetro cuadrado. Y hay otro número que explica mejor el día a día: 9.015 personas están dadas de alta como autónomas en la ciudad, 7.035 de ellas en servicios, y hay 43.950 afiliaciones al régimen general en cuentas de cotización de aquí.
Traducido: para casi cualquier oficio hay competencia dentro del mismo barrio, y el cliente compara desde el móvil antes de llamar a nadie. Tu web no compite contra la idea de web que tenías en 2018; compite contra la que abrió el cliente justo antes de abrir la tuya.
La pregunta correcta no es cuánto cuesta una web
Es qué le pasa a la tuya. Una web puede fallar por cuatro sitios distintos y solo uno de ellos se arregla rehaciéndola entera: puede ir lenta, puede estar mal escrita, puede no salir en Google o puede estar bien y no tener a nadie llevándola. Rehacer una web que solo necesitaba una limpieza es tirar dinero, y parchear una que está montada sobre una base de hace ocho años es tirarlo dos veces.
Lo primero que hacemos cuando alguien nos escribe con esta duda es mirar la web como la mira un cliente: desde el móvil, con datos, sin haber estado nunca antes. Ahí salen las señales.
Cinco señales de que toca rehacerla
1. Tarda más de tres segundos en abrirse en el móvil
La puedes medir tú en un minuto con la herramienta de velocidad de Google. Si la web tarda una eternidad, da igual lo bien escrita que esté: la mitad de la gente se ha ido antes de verla. A veces se arregla comprimiendo imágenes y quitando plugins, pero cuando el problema es la base sobre la que está montada, no hay parche. Lo contamos entero en por qué tu web va lenta en el móvil.
2. No puedes cambiar un precio ni un horario sin llamar a nadie
Si para cambiar una cifra tienes que escribir a quien te hizo la web y esperar tres días, la web no es tuya del todo. Es la señal más clara de todas, y la que más caro sale: cuando cambiar algo cuesta una llamada y una factura, no se cambia nunca, y la web envejece sola.
3. No dice dónde estás ni hasta dónde llegas
Muchas webs de la zona no nombran Mataró en ningún sitio, o lo nombran solo en el pie de página. Si trabajas también en Argentona, Cabrera, Vilassar o Arenys, eso tiene que estar escrito con nombres, no con un «área metropolitana» que no busca nadie. Sin eso, ni Google ni un cliente saben si les sirves.
4. Lo único para contactar es un formulario
Un formulario de ocho campos que va a un correo que nadie mira. Hoy la mayoría de la gente prefiere escribir por WhatsApp o llamar directamente, y quiere ver el botón sin buscarlo. Si tu web esconde el contacto, estás perdiendo consultas que ya estaban decididas.
5. No apareces ni buscando el nombre de tu negocio
Esta es de las que más asustan y de las más habituales. Si escribes el nombre de tu empresa en Google y sale antes un directorio que tu propia web, hay algo roto: la web puede estar bloqueada al buscador, duplicada en dos dominios o sin las etiquetas mínimas. Antes de rehacer nada, esto hay que mirarlo, porque a veces se resuelve en una tarde.

Cuándo no hace falta rehacerla
Hay bastantes casos en los que decimos que no. Si la web carga rápido, la puedes editar tú, está en un gestor mantenido y solo le falta contenido o estructura, se arregla trabajando sobre ella: reescribir las páginas de servicio con las palabras que usa el cliente, montar una página por cada cosa que vendes, ordenar los enlaces internos y conectar bien la ficha de Google.
Eso cuesta mucho menos que un proyecto nuevo y suele mover más el marcador en los tres primeros meses. Rehacer solo compensa cuando el problema es la base: velocidad, dependencia de terceros para cualquier cambio o una estructura que no se puede enderezar.
Qué pasa con Google si la rehaces
Se puede rehacer una web sin perder posiciones, pero no sale gratis en atención. Hay que mantener las direcciones que ya funcionaban o redirigirlas una a una, conservar los textos que estaban posicionando y no dejar páginas huérfanas por el camino. El propio manual de Google sobre cambios de dirección lo explica paso a paso, y nosotros lo tenemos resumido en cómo migrar la web sin perder posiciones.
La caída típica cuando esto se hace mal es de meses de trabajo tirados. Cuando se hace bien, en dos o tres semanas la web nueva está donde estaba la vieja, y a partir de ahí sube.
Qué páginas necesita la web de un negocio de aquí
Menos de las que te venden y mejor repartidas. Con un negocio local funcionamos casi siempre así:
- Una página por servicio. No una sola página de «servicios» con ocho párrafos: una por cada cosa que vendes, con su propio título y su propio texto.
- Una página de precios o de rangos. Quien esconde el precio pierde contra quien da una horquilla honesta y explica de qué depende.
- Una de quiénes sois, con caras y con el local, no con fotos de banco de imágenes.
- Contacto de verdad: teléfono, WhatsApp, dirección y el mapa, todo visible sin bajar.
Con eso y la ficha de Google al día, un negocio de Mataró compite. Lo demás son extras que se añaden cuando la base funciona.
¿Quieres saber qué te costaría a ti?
Respondemos el mismo día. Sin compromiso y sin discursos.
Castellano, catalán y el que viene de fuera
Si tu cliente busca en catalán y tú solo publicas en castellano, esas búsquedas se las lleva otro. No hace falta duplicar la web a mano: se monta con las etiquetas de idioma bien puestas y cada persona ve la versión que le toca. En una ciudad de costa con paso de gente de fuera, el inglés también suma según el negocio, aunque no siempre compensa desde el primer día.
Cuánto cuesta el diseño web en Mataró
Nuestros precios están publicados. La landing de una página va por 100 € al mes y la web de hasta diez subpáginas por 200 €, las dos con hosting, dominio, correo y mantenimiento incluidos, y con la web hecha por nosotros sin pago inicial. En el plan de 200 € entra además un artículo mensual.
Si además quieres que alguien trabaje el posicionamiento y la ficha cada mes, los planes de 400 €, 750 € y 1.500 € suman artículos, publicaciones en tu ficha de Google, reseñas contestadas, campañas y redes. Todo sin permanencia, con el IVA aparte y con la migración incluida. Si quieres comparar antes, tenemos la cuenta entera en cuánto cuesta una página web.
Plazos: lo que de verdad retrasa una web
Una web de diez páginas se hace en tres o cuatro semanas cuando el material está. Lo que la retrasa casi nunca es el diseño: son las fotos que no existen, los textos que hay que sacar de una reunión y las decisiones que se quedan colgando —qué servicios entran, qué precios se enseñan, quién revisa—. Si eso lo tienes medio pensado antes de empezar, el plazo se cumple.
La parte que hacemos en persona es la que lo merece: la primera reunión y, si hace falta, el día de fotos en el local. El resto se lleva mejor por videollamada con la pantalla compartida.

Cómo saber por dónde andas hoy
Tres comprobaciones que puedes hacer esta tarde, con el móvil y sin herramientas:
- Busca tu servicio más «Mataró» y mira si sales en el mapa y en la primera pantalla.
- Abre tu web con datos, sin wifi, y cuenta los segundos hasta que se ve algo.
- Intenta cambiar un precio tú mismo. Si no puedes, ya tienes media respuesta.
Si las tres salen mal, no es cuestión de retoques. Si solo falla una, casi seguro que se arregla sin rehacer nada.
Trabajamos desde Palamós, a una hora por la costa
Nuestra oficina está en Palamós y llevamos negocios de todo el Maresme y del área de Barcelona. El día a día —escribir, corregir, medir, revisar campañas— se hace igual de bien por videollamada, y vamos en persona cuando aporta. Del resto del marketing de un negocio de aquí hablamos en el artículo sobre marketing digital en Mataró.
Si quieres una opinión sobre lo que tienes, escríbenos por WhatsApp con la dirección de tu web. La miramos, te decimos si toca arreglarla o rehacerla y por qué. Sin compromiso y el mismo día.
Cuéntanos qué necesitas y te damos un precio
Respondemos el mismo día. Sin compromiso y sin discursos.