Las publicaciones en Google Business son el único sitio de tu ficha donde escribes tú. No las reseñas, que las escriben los clientes; no los datos, que son fijos. Ese trozo y las fotos. Y es justo lo que casi nadie usa: fichas completísimas, con sus horarios y sus servicios, y la última publicación del año pasado.

Qué es una publicación y dónde se ve
Es un mensaje corto con una foto y un botón que aparece dentro de tu ficha, tanto en el buscador como en el mapa. Google explica en su ayuda cómo recoge y utiliza la información de las fichas y cómo se monta lo que ve el usuario.
La diferencia con una red social es quién lo lee. En Instagram interrumpes a alguien que estaba mirando otra cosa. Aquí lee alguien que ya ha buscado tu negocio o uno como el tuyo, y que está a un botón de llamarte. Por eso el tono no es de escaparate: es de mostrador.
Los tres formatos y para qué sirve cada uno
En la ayuda oficial de cómo crear y gestionar publicaciones están los tipos disponibles. En la práctica se usan tres.
Novedad
La de andar por casa: algo que ha cambiado o que quieres contar. Producto nuevo, servicio que ahora haces, cambio de horario, obra terminada. Es la que se usa el ochenta por ciento de las veces.
Oferta
Lleva fechas y condiciones. Sirve para campañas de verdad, con principio y final. Si tu «oferta» dura todo el año, no es una oferta: es tu precio, y va en la web.
Evento
Con fecha y hora. Una jornada de puertas abiertas, un taller, una feria en la que tienes parada. Se publica antes, no el mismo día.
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Qué escribir: la fórmula de las tres líneas
Una publicación no es un artículo. Cabe poco y se ve cortado, así que el orden importa más que la extensión.
- Primera línea, lo concreto. Es lo único que se lee seguro. «Cambiamos ruedas en el día» gana a «En nuestro taller nos preocupamos por tu seguridad».
- Segunda, el detalle que quita dudas. Un precio, un plazo, una condición, una marca con la que trabajas.
- Tercera, qué hacer ahora. Y el botón que lo remata.
Cuatro ejemplos de negocios de aquí, para que se vea: una peluquería publicando que los martes hay hueco por la mañana; un taller contando que hacen la pre-ITV en una hora; una asesoría avisando de que están cogiendo altas de autónomo para el mes que viene; una tienda de bicis enseñando la revisión de temporada con precio cerrado. Ninguna vende humo: todas dicen algo que se puede comprobar.
La misma noticia, escrita de dos maneras
Vale más un ejemplo que una regla. Escrito mal: «En nuestro taller llevamos más de veinte años ofreciendo el mejor servicio a nuestros clientes. ¡Contacta con nosotros y te informamos sin compromiso!». No dice nada que el de al lado no pueda copiar y pega, y no da ningún motivo para hacer nada hoy.
Escrito bien: «Ya damos cita para la pre-ITV de octubre. Una hora en el taller, precio cerrado, y te decimos por escrito qué hay que tocar antes de pasarla». Misma empresa, mismo servicio, pero aquí hay una fecha, un tiempo, una forma de pagar y una promesa que se puede comprobar. Esa es toda la diferencia, y no cuesta más trabajo: cuesta pensar dos minutos antes de escribir.
El botón: cuál eliges y a dónde lleva
Cada publicación admite un botón, y ahí se cae mucha gente. Dos reglas que no fallan: elige el verbo que de verdad quieres que pase (llamar, reservar, comprar, más información) y lleva a la página que responde a lo que acabas de contar, no a la portada. Si publicas la revisión de la bici, el botón va a la página de la revisión. Mandar todo a la home es como contestar el teléfono y colgar.

La foto: la que has hecho tú
Funcionan mejor las fotos reales del sitio y del trabajo que las de banco de imágenes: se nota, y la gente compara lo que ve con lo que se va a encontrar. Horizontal, con luz, sin texto encima y sin collage. Si en la foto sale gente reconocible, pide permiso antes de publicarla. Cómo preparar las fotos y con qué peso lo contamos en fotos para tu web, y sirve igual para la ficha.
Lo que Google no deja publicar
Hay una política de contenido para las publicaciones y conviene leerla una vez: está en la ayuda de Google sobre fotos, vídeos y contenido de las publicaciones. Lo que más nos encontramos: promesas que no se pueden demostrar, contenido que no tiene nada que ver con el negocio, imágenes con el precio escrito encima y textos en mayúsculas sostenidas para llamar la atención. Las normas exactas las publica Google y las va cambiando, así que el enlace vale más que cualquier lista que copiemos aquí.
Y una consecuencia práctica: una publicación rechazada no avisa a bombo y platillo. Simplemente no sale, y te enteras cuando entras a mirar.
Te lo decimos en una conversación de diez minutos
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Cada cuánto publicar sin volverse loco
Lo importante no es el número, es que la ficha no parezca abandonada. Con una a la semana va servido para un negocio local, y ese ritmo se sostiene si dejas de esperar a que pase algo interesante. El calendario que usamos con nuestros clientes reparte el mes así:
- Una de servicio: uno concreto, explicado como se lo explicarías a un cliente en la puerta.
- Una de prueba: un trabajo terminado, un antes y un después, una reseña buena contada con tus palabras.
- Una de novedad real: llegó producto, cambia el horario, hay plaza.
- Una de pregunta frecuente: eso que te preguntan todos por teléfono, respondido en cinco líneas.
Con esas cuatro casillas no hay mes en blanco. Y la cuarta, la de las preguntas, es la que más llamadas ahorra.

Cómo saber si sirven
La ficha tiene su propio apartado de rendimiento, y ahí es donde se mira: llamadas, clics hacia la web, peticiones de cómo llegar y con qué búsquedas te encuentran. Las publicaciones no suelen mover ese número de golpe; lo que hacen es sostenerlo y darte materia para saber qué le interesa a la gente.
Y luego está la medida casera, que en un negocio local vale tanto como el panel: preguntar «¿cómo nos ha encontrado?» durante dos semanas y apuntarlo. Si aparece «lo vi en Google», vas bien. Sobre qué mirar en toda la ficha, no solo en las publicaciones, está ficha de Google Business: cómo salir en el mapa.
Qué cuesta que las llevemos nosotros
Las publicaciones de la ficha van dentro de los planes de presencia, que están publicados en nuestros precios con el IVA aparte y sin permanencia:
- Presencia Básica, 400 € al mes: 3 artículos en tu web y 3 publicaciones en tu ficha, con todas las reseñas respondidas.
- Presencia Media, 750 € al mes: 5 y 5, más la gestión de campañas.
- Presencia Avanzada, 1.500 € al mes: 7 y 7, campañas y redes sociales.
El detalle de cómo escribimos esas publicaciones está en artículos para Google Business. Y si lo que te falta son reseñas antes que publicaciones, empieza por cómo conseguirlas sin jugártela: pesan más.
Trabajamos desde Palamós, con fichas de Girona y Barcelona
Llevamos fichas de negocios de toda la provincia de Girona y del área de Barcelona desde Palamós, y publicamos cada semana con fotos que nos mandáis vosotros por WhatsApp. Si quieres una opinión rápida, mándanos el nombre de tu negocio y te decimos qué le falta a tu ficha, sin compromiso.
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