El diseño web en Santa Coloma de Gramenet tiene una pregunta previa que en otras ciudades no aparece tanto: ¿para qué quiero una web si ya vendo por Instagram y por WhatsApp? Es una pregunta buena y merece una respuesta honesta, no un folleto.

La ciudad donde todo está a diez minutos
Santa Coloma tiene 123.250 habitantes en siete kilómetros cuadrados: 17.607 personas por kilómetro cuadrado, según el portal del municipio en cifras del Idescat. Es una de las densidades más altas de Europa, y eso lo cambia todo: tu competencia no está en el polígono, está en el portal de al lado.
El tejido es de negocio pequeño: 5.915 personas dadas de alta como autónomas, 4.470 de ellas en servicios, y 2.030 centros de trabajo con gente contratada. Casi todo se decide en la calle, entre vecinos que ya te conocen. El problema empieza con los que todavía no.
Aquí el comercio vive en el móvil
La mayoría de los negocios que nos escriben desde Santa Coloma no vienen a rehacer una web: vienen sin ninguna. Tienen un perfil de Instagram con las fotos del género, un número de WhatsApp que contesta rápido y una ficha de Google a medio rellenar. Y funciona, porque el boca a oreja de barrio es potente.
Así que el argumento no es «necesitas una web porque toca». Es que hay cuatro cosas que un perfil no hace, y esas cuatro son las que cuestan dinero cuando faltan.
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Las cuatro cosas que una red social no hace
Aparecer ante quien no te sigue
En Instagram te encuentra quien ya te conoce o quien pasaba por ahí. En Google te encuentra quien busca lo que vendes ahora mismo y no sabe tu nombre. Son dos públicos distintos y el segundo es el que crece.
Contestar sin que contestes tú
Horario, dirección, precios o rangos, formas de pago, si haces envíos. Cada una de esas preguntas repetidas por mensaje es una tarde de tu semana. Escrito en una página, se contesta solo.
Quedarse quieto
Una publicación baja en el muro en dos días. Una página se queda ahí, se puede enlazar en la ficha de Google, en el cartel del escaparate o en un mensaje, y sigue trabajando el mes que viene.
Ser tuyo
El perfil vive en una plataforma que puede cambiar las reglas, y una cuenta se puede bloquear o suplantar. El INCIBE publica material sobre cómo proteger los perfiles de empresa, y merece un rato. La web, en cambio, está en tu dominio y no te la puede cerrar nadie.
Qué tiene que tener una web de aquí
No hace falta un proyecto grande. Hace falta que estas cosas estén y se vean en un móvil, que es donde se va a abrir siempre.
- Qué vendes, en la primera pantalla, con las palabras que usa la gente, no con un eslogan.
- Dónde estás y a qué hora abres, en texto y no dentro de una imagen.
- Un botón de WhatsApp que escriba al número del negocio con el mensaje empezado.
- Precios o rangos si tu sector lo permite; si no, di al menos desde cuánto y qué incluye.
- Fotos de verdad, tuyas, no de banco de imágenes. Cómo prepararlas está en fotos para tu web.
Y que cargue rápido con datos móviles. Google indexa la versión móvil de las páginas, no la de escritorio, y lo explica en su documentación para desarrolladores. En una ciudad donde casi nadie te va a abrir desde un ordenador, eso no es un detalle técnico.

Y lo que no hace falta
Tan importante como la lista de arriba. No hace falta una tienda online si vendes en el mostrador y el pedido se cierra por mensaje: montarla es más cara de mantener que de hacer. No hace falta un blog desde el primer día, que sin tiempo para escribirlo se convierte en una sección con dos entradas de hace dos años. Y no hace falta ninguna aplicación: nadie se instala la app de la tienda de debajo de casa. Con una página que cargue rápido y conteste lo que preguntan por WhatsApp vas servido para un buen rato.
Un tercio nació fuera: ¿en qué idioma escribo?
De los 123.250 vecinos, 39.598 nacieron en el extranjero. Casi uno de cada tres. La tentación es traducir la web a cuatro idiomas, y casi siempre es un error caro: lo que funciona es escribir en castellano claro y corto, con el catalán si tu clientela lo pide, y frases que se entiendan a la primera aunque el español no sea la lengua de casa.
Traducir tiene sentido cuando tienes un público concreto y grande, no por si acaso. Y siempre es mejor una web en un idioma bien escrita que cuatro versiones a medias.
La prueba del portal de al lado
En una ciudad tan densa, la comparación es literal. Coge el móvil, abre tu perfil o tu web y ábrelos al lado de los del negocio parecido más cercano. Mira tres cosas: cuál dice antes qué vende, cuál da el horario sin buscarlo y cuál permite escribir sin salir de la pantalla. El que gana esas tres se lleva la llamada, y no tiene nada que ver con el diseño bonito.
Te lo decimos en una conversación de diez minutos
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La web y la ficha van del brazo
La ficha de Google es la que te pone en el mapa cuando alguien busca cerca; la web es la que convence cuando entran. Si solo puedes atender una cosa este mes, ordena primero la ficha: cómo se hace lo contamos en ficha de Google Business. Y si lo que quieres es entender qué hacen y qué no hacen las redes, está en redes sociales para negocios locales.

Cuánto cuesta una web en Santa Coloma de Gramenet
Nuestros precios están publicados, con el IVA aparte y sin permanencia, y llevan dentro el dominio, el alojamiento, el correo y el mantenimiento:
- Tu Landing, 100 € al mes: una página que explica lo que haces y recoge contactos. Para un negocio que hoy solo tiene Instagram, suele ser suficiente para empezar.
- Tu Web, 200 € al mes: hasta diez subpáginas, dos buzones y un artículo al mes para que no se quede parada.
- Presencia, desde 400 € al mes: lo anterior más contenidos, ficha de Google y reseñas contestadas, con niveles de 400, 750 y 1.500 €.
Están todos en nuestra página de precios. No hay pago inicial: la web la hacemos nosotros y se paga con la cuota, que para un negocio pequeño es la diferencia entre hacerlo y dejarlo para el año que viene.
Qué haríamos la primera semana
Si vinieras hoy con un perfil de Instagram y nada más, este es el orden. Primero, una página que diga qué vendes, dónde estás, cuándo abres y cómo escribirte. Segundo, la ficha de Google completa y con fotos tuyas. Tercero, el enlace de la web en la biografía del perfil y en la ficha, para que todo apunte al mismo sitio. Con eso, la mayoría de negocios de aquí ya notan la diferencia antes de que acabe el mes.
Trabajamos desde Palamós, con negocios del área de Barcelona
Estamos en Palamós y llevamos webs de negocios de toda la provincia de Girona y del área metropolitana. La primera reunión puede ser por videollamada o en tu local, como te vaya mejor; lo que no cambia es que la web se monta con tus fotos y tus palabras. Cuéntanos qué vendes y te decimos qué página necesitas de verdad, que muchas veces es más pequeña de lo que crees.
Cuéntanos qué necesitas y te damos un precio
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