De todo el trabajo de posicionamiento, esta es la parte que más decide y la que menos cuesta. Cómo elegir las palabras clave no va de herramientas caras: va de escuchar cómo lo dice quien te llama y quedarte con cuatro, no con cuarenta.

Qué es una palabra clave y qué no
Una palabra clave es lo que alguien escribe en Google cuando tiene un problema que tú resuelves. Casi nunca es el nombre técnico del servicio y casi nunca es una sola palabra: «cambiar la persiana de una ventana grande» es una palabra clave y «soluciones» no lo es.
Lo que no es: una lista de términos para meterlos repetidos en el texto. Eso se llevaba en 2010 y hoy resta. Google explica el planteamiento actual en su guía básica de SEO, y el resumen es que la página tiene que responder a la búsqueda, no repetirla.
De dónde salen las palabras clave buenas
Las tres fuentes que usamos son gratis y las tienes ya:
El teléfono y el mostrador: las palabras clave que ya te dicen
Es la mejor con diferencia. Durante una semana, apunta cómo te piden las cosas, con sus palabras y sin corregirlas. «Un rótulo para la furgoneta», «alguien que me lleve los papeles», «que me miren por qué me sale humo». Ahí está tu vocabulario real, y no lo tiene ninguna herramienta.
La propia caja de búsqueda de Google
Escribe tu servicio y no le des a Enter: las sugerencias que salen son búsquedas reales. Después baja al final de la página de resultados, donde están las búsquedas relacionadas, y mira el bloque de preguntas que despliega Google. En diez minutos tienes veinte candidatas sin pagar nada. Si quieres comparar dos términos, Google Trends te dice cuál se busca más y cuándo.
Lo que ya te está trayendo gente
Si tienes la web conectada a Search Console, el informe de rendimiento enseña por qué búsquedas apareces, cuántas veces y cuántos clics te dan. Google lo documenta en su ayuda sobre el informe de rendimiento. Casi siempre hay dos o tres sorpresas: términos por los que sales sin haberlo buscado, y que solo hay que trabajar un poco.

Los cuatro filtros para quedarte con pocas
De las veinte candidatas sobreviven cuatro o cinco. Pasan por aquí:
- Intención. ¿Quien escribe eso quiere comprar o quiere aprender? «Cómo cambiar un grifo» es alguien que lo va a hacer solo. «Fontanero urgencias» es un cliente.
- Si puedes ganar. Mira quién sale hoy en esa búsqueda. Si son cinco portales nacionales y tres cadenas, esa no es tu pelea todavía.
- Si tienes material. Para posicionar una palabra hace falta una página con fondo. Si no puedes escribir seiscientas palabras honestas sobre eso, no es tu palabra.
- Si acaba en cliente. Hay términos con mucho volumen que no dejan un euro. Prefiere el que te trae cinco llamadas al mes al que te trae quinientas visitas.
Cuando dudes entre dos, quédate con la que más se parezca a lo que te dicen por teléfono.
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Respondemos el mismo día. Sin compromiso y sin discursos.
Las de cola larga: menos búsquedas y más teléfono
Una palabra clave larga es la que lleva tres o cuatro palabras y un detalle: el pueblo, el material, la urgencia, el precio. «Reparación de persianas de aluminio en Palamós» tiene mil veces menos búsquedas que «persianas», y es infinitamente mejor para ti.
Tres motivos: hay menos competencia, la intención está clarísima y el que la escribe está a un paso de llamar. Un negocio pequeño se hace un hueco con veinte de estas antes que con una genérica, y en ese camino la genérica acaba llegando sola.
Una palabra clave por página, no veinte en una
Este es el error que más nos toca arreglar. Se hace la lista, se elige bien y luego se meten las cinco palabras en la misma página de «Servicios». Google posiciona páginas, no webs: si una página habla de cinco cosas, no responde bien a ninguna. Lo contamos con detalle en una página por servicio.
La regla práctica: una palabra principal por página, un par de variantes naturales dentro y nada más. Si dos palabras significan lo mismo, van juntas; si significan cosas distintas, van separadas.
Dónde se ponen, una vez elegidas
- En el título de la página, el que se lee en Google. Es el sitio que más pesa.
- En la dirección: /reparacion-de-persianas/, no /servicio-3/.
- En el primer párrafo, con naturalidad, porque ahí se decide si el visitante sigue.
- En un encabezado del texto, no en todos.
- En el texto alternativo de las fotos, describiendo lo que se ve de verdad.
Y ya está. Repetirla catorce veces no ayuda: se nota, se lee peor y las páginas que se leen peor rinden peor.
Errores que vemos
- Usar el vocabulario del gremio. Nadie busca «soluciones de climatización integral».
- Ir a por la palabra más grande el primer mes. Es la más cara y la más lenta.
- Elegir por volumen sin mirar la intención ni quién sale ya.
- Cambiarlas cada dos meses. El posicionamiento tarda, y lo explicamos en cuánto tarda el SEO en dar resultados.
- Olvidar las preguntas. La mitad de lo que te preguntan por teléfono es un artículo, y de eso va el blog para empresas.

Cómo se comprueba si va funcionando
A los dos o tres meses, tres cosas:
- Si apareces por esas búsquedas, aunque sea en la segunda página. Aparecer es el primer paso.
- Si te dan clic. Si sales mucho y no te clican, el problema es el título, no la palabra.
- Si esos clics escriben. Es el único número que importa de verdad.
Si no apareces ni en la tercera página después de tres meses, revisa antes lo básico: puede que la página ni siquiera esté indexada, y eso es otra conversación que tienes en por qué tu web no aparece en Google.
Qué cuesta que lo hagamos nosotros
La elección de palabras clave va dentro del trabajo de posicionamiento SEO y de los artículos web, y esos están en los planes publicados: 100 € al mes la landing de una página, 200 € la web de hasta diez subpáginas con un artículo mensual, y 400, 750 y 1.500 € los planes que suman artículos en la web y en la ficha de Google, reseñas contestadas, posicionamiento GEO y campañas. Sin IVA, sin permanencia y con la migración incluida.
No cobramos aparte por «un estudio de palabras clave». Es la primera hora del trabajo, no un producto.
La lista de veinte minutos
Coge un papel y escribe las diez últimas cosas que te han pedido por teléfono, tal cual te las dijeron. Tacha las que no vendas. De las que queden, marca las tres que más dinero te dejan. Ya tienes tus tres primeras palabras clave y el orden en el que trabajarlas.
Si prefieres que lo miremos nosotros, mándanos por WhatsApp la dirección de tu web y a qué te dedicas. Te decimos por qué palabras estás saliendo hoy, cuáles te faltan y por cuál empezaríamos. Sin compromiso y el mismo día.
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Respondemos el mismo día. Sin compromiso y sin discursos.