Precios

Cuánto cuesta una tienda online: lo que nadie pone en el presupuesto

El presupuesto de la tienda es la mitad de la película. La otra mitad se paga cada mes, en comisiones, en mantenimiento y en tardes subiendo fotos de producto.

La pregunta de cuánto cuesta una tienda online tiene truco, porque «tienda online» puede ser desde un catálogo de veinte productos con un botón de pago hasta una tienda conectada a la caja y al almacén de una tienda física. No cuestan lo mismo, y lo honesto es explicar qué encarece cada salto. Vamos por partes, con números del mercado y sin letra pequeña.

Dueña de una tienda online envolviendo una prenda para un pedido, con cajas detrás

Las tres tiendas que la gente llama «tienda online»

La primera es el catálogo con pago: pocos productos, sin variantes complicadas, pago con tarjeta y poco más. La segunda es la tienda completa: decenas o cientos de referencias con tallas y colores, envíos con tarifas por zona, cupones, cuentas de cliente. Y la tercera es la tienda conectada: la que habla con el stock de la tienda física, con la facturación o con el transportista, para que nada se venda dos veces ni se copie a mano. Cada salto multiplica el trabajo, y por eso las horquillas de precio son tan anchas.

Las horquillas del mercado, sin adornos

Con una plataforma de alquiler mensual, el arranque puede salir por muy poco: pagas una cuota todos los meses mientras la tienda exista, más un porcentaje de cada venta en muchos planes, y la tienda nunca es del todo tuya. Una tienda propia montada sobre plantilla suele moverse entre unos cientos de euros y pocos miles, según quién la monte y cuánto se personalice. Y una tienda a medida o conectada con tu stock y tu facturación se va a varios miles, porque ya no es solo diseño: es programación. De por qué dos presupuestos para lo mismo pueden diferenciarse tanto ya hablamos en cuánto cuesta una página web; con las tiendas la lógica es la misma con un cero más de piezas. Y un aviso que repetimos mucho: compara presupuestos por lo que incluyen, no por la cifra final, porque «tienda online» en una línea de presupuesto puede esconder veinte trabajos distintos.

¿Quieres saber qué te costaría a ti?

Respondemos el mismo día. Sin compromiso y sin discursos.

Lo que se paga cada mes, aunque el presupuesto no lo diga

Aquí es donde las sorpresas. El dominio y el alojamiento son los de cualquier web. La pasarela de pago cobra una comisión por cada venta, cada proveedor la suya: pequeña por operación, seria a final de año si vendes bien. El mantenimiento en una tienda no es opcional, porque una tienda desactualizada con datos de tarjetas cerca es una mala combinación. Y los envíos: la tarifa del transportista baila, y quien promete «envío gratis» lo está pagando de su margen. Nada de esto es motivo para no montarla; es motivo para meterlo en la cuenta antes, no después.

La tienda se entrega vacía, y llenarla es un trabajo que casi siempre acaba encima del dueño. Cada producto necesita foto decente, título, descripción que venda, precio, tallas o variantes y peso para calcular el envío. Con cincuenta referencias, eso son tardes. Quien lo descubre a mitad de proyecto se enfada con el presupuesto equivocado: la tienda estaba bien presupuestada, el catálogo no estaba presupuestado en absoluto. Pide siempre que te digan quién sube el catálogo y cuánto cuesta si lo suben ellos.

Cámara preparada sobre un taburete frente a un fondo neutro para fotografiar el catálogo

Alquiler mensual o tienda propia

Las plataformas de alquiler tienen sentido para probar rápido: en unos días estás vendiendo. El peaje es triple: la cuota no acaba nunca, parte de tus ventas se va en comisiones de plan y la tienda vive en casa de otro, con lo que contamos en el artículo de la web sobre de quién es lo que pagas. La tienda propia cuesta más al principio y menos con los años, y el día que quieras algo raro —un precio por cliente, un pack, una conexión con tu programa de siempre— no dependes del plan que tenga contratado la plataforma.

Vender a distancia tiene reglas propias. La más conocida es el derecho de desistimiento: como norma general, el cliente puede devolver la compra en 14 días sin dar explicaciones, y así lo fija la ley de defensa de los consumidores, con sus condiciones y excepciones. A eso se suman las condiciones de compra, la política de devoluciones y los textos de siempre; el repaso completo está en qué textos legales necesita tu web. No somos abogados y no es asesoramiento jurídico: es la lista de lo que hay que tener redactado antes de cobrar la primera venta.

Cuánto cuesta una tienda online con nosotros

Va por proyecto, con presupuesto cerrado por escrito, como el software: depende del tamaño del catálogo, de los envíos y de si hay que conectarla con tu stock o tu facturación —esa parte es software a medida de manual—. Las cuotas publicadas de 100 a 1.500 euros más IVA son de web y presencia, y una tienda no entra en esas cuotas: se presupuesta aparte y te llevas el número exacto antes de empezar, con el catálogo y su carga incluidos en la conversación desde el primer día.

Y una vía de ayuda: el comercio electrónico es una de las categorías del catálogo del Kit Digital. Si la convocatoria vuelve a abrirse, parte de la tienda puede pagarla el bono; en la lista de espera lo miramos con tu caso.

Cuándo no montaría una tienda online

Si vendes cinco productos que la gente encarga por teléfono o WhatsApp, un catálogo bien hecho con botón de contacto vende igual y cuesta la mitad. Si tu margen no aguanta el envío de ida y el de vuelta cuando toque devolución, la tienda te lo va a enseñar rápido y caro. Y si nadie del negocio tiene una hora al día para preparar pedidos y contestar, la tienda parada hace más daño que no tenerla: por dentro es una persiana levantada sin nadie detrás.

La prueba barata antes de encargar nada

Si dudas, vende diez a mano. Publica el producto en redes o en la web con un botón de WhatsApp, cobra por Bizum y manda los paquetes desde la oficina de al lado. Con diez ventas reales aprendes lo que ningún presupuesto te dice: si el precio aguanta el envío, cuánto tardas en preparar un pedido, qué preguntan los clientes antes de comprar y cuántos devuelven. Ese aprendizaje cuesta unos sellos y unas tardes, y convierte el proyecto de la tienda en una decisión con datos en vez de en un acto de fe. Nosotros lo preguntamos siempre antes de presupuestar: ¿ya has vendido esto, aunque sea a mano?

El mercado no espera: los datos

El comercio electrónico español lleva años creciendo trimestre tras trimestre; la CNMC publica los datos cada trimestre y la serie habla sola. Eso no significa que tu sector venda online, y por eso la primera conversación de un proyecto de tienda no va de colores: va de números tuyos, margen, envío y catálogo. Si la cuenta sale, se monta; si no sale, te lo decimos y te ahorras el aprendizaje caro.

Trabajamos desde Palamós para Girona y Barcelona

Montamos tiendas propias, con el catálogo hablado desde el primer día y presupuesto cerrado por escrito. La primera reunión puede ser en tu local o por videollamada; cuéntanos qué vendes, cuántas referencias tienes y cómo lo mueves hoy, y te decimos qué tienda te encaja y cuánto cuesta exactamente, sin compromiso. Respondemos el mismo día.

Cuéntanos qué necesitas y te damos un precio

Respondemos el mismo día. Sin compromiso y sin discursos.

FAQ

Preguntas frecuentes sobre el precio de una tienda online

¿Cuánto cuesta una tienda online en total?+

Depende del tipo: con plataforma de alquiler, poco al arrancar y cuota más comisiones para siempre; una tienda propia sobre plantilla suele ir de unos cientos de euros a pocos miles; una tienda a medida o conectada con stock y facturación, varios miles. A eso se suman los costes mensuales (alojamiento, pasarela, mantenimiento) y el trabajo de subir el catálogo. Nosotros la presupuestamos por proyecto, con número cerrado por escrito antes de empezar.

¿Qué comisión se lleva la pasarela de pago?+

Cada proveedor fija la suya: suele ser un porcentaje por venta, a veces con un fijo pequeño por operación. Parece poco por ticket y pesa a final de año si vendes bien, así que conviene compararla con tu margen antes de elegir pasarela, no después de la primera liquidación.

¿Mejor una plataforma de alquiler mensual o una tienda propia?+

Para probar una idea rápido, la plataforma de alquiler funciona: en días estás vendiendo. Para un negocio que va en serio, la tienda propia sale mejor con los años: sin cuota perpetua, sin comisiones de plan y con libertad para conectarla con tu stock o tu facturación. El cambio de una a otra es posible, pero es un proyecto en sí mismo.

¿Puedo empezar a vender sin tienda, por WhatsApp?+

Sí, y para catálogos cortos es a menudo lo más sensato: una web con el catálogo bien fotografiado y botón de WhatsApp cobra por Bizum o transferencia y no paga comisiones de pasarela. Cuando los pedidos crecen y contestar uno a uno se vuelve el cuello de botella, es el momento de la tienda con pago.

¿El Kit Digital puede pagar la tienda online?+

El comercio electrónico es una de las categorías del catálogo oficial del Kit Digital, así que parte del proyecto puede encajar en el bono cuando haya convocatoria abierta. Las condiciones las fija cada convocatoria y las publica el Gobierno; en magnesfactory.com/kitdigital tenemos lista de espera y te decimos qué cubriría en tu caso.

¿Cuánto se tarda en montar una tienda online?+

Una tienda sobre plantilla con catálogo pequeño, unas pocas semanas. Una tienda conectada con stock o facturación, más, porque lleva programación y pruebas. Lo que más retrasa proyectos no es la técnica: es el catálogo sin preparar. Con fotos, textos y precios listos, todo lo demás corre.

¿Qué tengo que tener preparado antes de encargarla?+

El catálogo con fotos, títulos, descripciones, precios y variantes; el peso o tamaño de cada producto para calcular envíos; tu política de devoluciones; y decidido quién prepara los pedidos cada día. Con eso, el presupuesto que te den será real y la tienda no se quedará a medio llenar.

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Una primera conversación sin compromiso. Sales con un plan claro, no con una factura.

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