Terrassa pasa de los 230.000 habitantes y tiene tres economías conviviendo en el mismo mapa: industria y servicios técnicos, comercio y hostelería en el centro, y servicios profesionales. Cuando hablamos de diseño web en Terrassa, el error más caro no es el diseño: es copiar la web del vecino cuando quien te compra no se parece en nada a quien le compra a él.

Antes de elegir plantilla, decide quién compra
Suena obvio y casi nadie lo hace. La primera pregunta no es cuántas páginas ni de qué color, es quién toma la decisión al otro lado y qué necesita para decir que sí. En la práctica, por aquí hay tres perfiles muy distintos.
Si te compra un técnico
Compradores, jefes de mantenimiento, responsables de producción. Entran con una necesidad concreta y descartan rápido. Lo que buscan: qué haces exactamente, para qué sectores, con qué materiales o tolerancias, plazos de entrega y si tienes certificaciones. Un texto emocional les hace perder tiempo. Una ficha de servicio con datos, y un formulario que permita pedir presupuesto con los campos que de verdad necesitas para contestar, cierran más.
Si te compra alguien con el móvil en la mano
Comercio, taller de coches, clínica, restaurante. La decisión se toma en la calle y en menos de un minuto: horario, si estás abierto, dónde aparcar, cuánto cuesta más o menos y un botón para llamar o escribir por WhatsApp. Aquí la web y la ficha de Google juegan juntas, y si una de las dos está a medias se nota en las llamadas.
Si te compran por confianza
Asesorías, arquitectos, abogados, consultoras. Nadie contrata por el precio publicado sino porque le da la sensación de que sabes de lo tuyo. Ahí funcionan los casos reales explicados sin adornos, quién está detrás con nombre y cara, y contenido que responda a las dudas previas. Es el perfil donde más se nota tener artículos propios.
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Respondemos el mismo día. Sin compromiso y sin discursos.
La web que se queda a medias
Es el patrón que más vemos en el Vallès: una web que se hizo bien, se publicó, y desde entonces nadie la ha tocado. Los servicios que ahora dais no están, los precios son de hace tres años y hay una sección de noticias con la última entrada de 2023.
El problema no es estético. Una web parada envejece en dos direcciones: pierde posiciones porque el contenido deja de responder a lo que se busca, y pierde credibilidad porque el visitante nota que nadie está al otro lado. Por eso nosotros no vendemos webs de usar y tirar: la web va dentro de un servicio mensual que incluye alojamiento, correo, mantenimiento y cambios, y así deja de ser un proyecto que se acaba.
Qué páginas construir primero
Casi ninguna empresa necesita treinta páginas el primer día. El orden que funciona:
- Una página por servicio, con el nombre que usa el cliente y no el de la oficina. Son las que responden a las búsquedas.
- La de contacto, con teléfono, WhatsApp, dirección y un formulario corto.
- Quiénes sois, con fotos reales del equipo y del taller. Sin banco de imágenes.
- Casos o trabajos hechos, aunque sean cuatro, con una línea de contexto cada uno.
- Precios, si te atreves. Publicarlos filtra consultas y ahorra llamadas que no iban a ninguna parte.
Lo que puede esperar: el blog corporativo con artículos genéricos, la página de historia de la empresa y cualquier sección que no responda a una pregunta real. Si más adelante hace falta contenido para posicionar, se hace con criterio con artículos pensados para lo que se busca.

Lo que de verdad frena el proyecto
Cuando una web se retrasa, casi nunca es por el diseño. Es por dos cosas: los textos y las fotos.
Los textos porque nadie de la empresa tiene un rato para escribirlos, y las fotos porque las que hay son del móvil de hace cinco años. Se resuelve decidiéndolo antes de empezar: o los escribimos nosotros después de una conversación contigo, o los escribes tú con un guion nuestro y descontamos esa parte del presupuesto. Con las fotos, media mañana de alguien haciendo fotos decentes del taller, del equipo y de los trabajos vale más que cualquier plantilla.
Si quieres datos del tejido empresarial de la ciudad antes de decidir a quién te diriges, el perfil municipal del Idescat es gratuito, y la Cámara de Comercio de Terrassa publica actividad y programas para empresas de la zona.
La web y la ficha de Google tiran del mismo carro
En una ciudad como Terrassa, buena parte de las búsquedas que acaban en llamada no empiezan en tu web: empiezan en el mapa. Alguien escribe el servicio y la ciudad, mira las tres primeras fichas, entra en la que tiene fotos recientes y reseñas contestadas, y desde ahí salta a la web para confirmar que existes y que haces lo que dice.
Cuando esas dos piezas cuentan lo mismo, el recorrido se cierra solo. Cuando no —la ficha dice un horario y la web otro, el teléfono no coincide, la dirección es la de antes de la mudanza—, el visitante duda y se va al siguiente. Es de los arreglos baratos que más rápido se notan: cuadrar nombre, dirección y teléfono en todas partes, subir fotos de verdad y contestar las reseñas, incluidas las malas.
Por eso, cuando alguien nos pide solo una web, lo primero que miramos es cómo está su ficha. A veces el problema no estaba en la web.
Qué cuesta y qué incluye
Nuestros precios están publicados y no hay letra pequeña. Una landing de una página sale por 100 € al mes y una web de hasta diez páginas por 200 € al mes, en los dos casos con alojamiento de alto rendimiento, correo con tu dominio y el mantenimiento incluido. La de 200 € lleva además un artículo al mes para que la web no se quede parada. Precios sin IVA y sin permanencia; puedes verlos en nuestros precios.
Si además quieres que te encuentren, eso ya es posicionamiento SEO y va en los planes mensuales, que empiezan en 400 € e incluyen artículos en la web, artículos en la ficha de Google, respuesta a todas las reseñas y posicionamiento para aparecer en las respuestas de la inteligencia artificial.
Una advertencia que damos siempre: una web de pago único a 600 € y una de 6.000 € no son la misma cosa con distinto margen. Cambia quién escribe, cuánto se piensa la estructura y qué pasa después de entregarla. Pregunta siempre las tres cosas.
Cómo saber si está funcionando
El número de visitas es el dato que más se mira y el que menos dice. Lo que hay que contar es otra cosa:
- Llamadas y mensajes de WhatsApp que llegan desde la web y desde la ficha.
- Formularios completados, y de qué páginas vienen.
- Qué búsquedas te traen gente, que se ve gratis en Search Console.
- Cuántos de esos contactos acaban en presupuesto, que es el único número que paga facturas.
Con esos cuatro datos en la mano, decidir qué tocar el mes siguiente deja de ser una opinión. Si tienes comercio a pie de calle, el Consorci de Comerç, Artesania i Moda publica ayudas y programas de digitalización que conviene mirar antes de invertir por tu cuenta.

Cómo trabajamos con empresas de Terrassa
Nuestra oficina está en Palamós y trabajamos con Terrassa, Sabadell, Rubí, Sant Cugat, Barcelona y el resto del área metropolitana combinando remoto con visitas cuando hace falta. La parte que pide estar delante es la primera: entender qué vendes, a quién y cómo decide. El resto se lleva bien por videollamada y suele ir más rápido.
Hablas con quien hace el trabajo, el presupuesto se cierra por escrito antes de empezar y, si lo que necesitas no es una web nueva sino ordenar lo que ya tienes, lo decimos aunque signifique facturar menos. El resto de servicios está en marketing digital.
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