Pregunta cuánto cuesta el marketing digital y casi nadie te contestará con un número. Te pedirán el teléfono, te llamarán, te harán un diagnóstico gratuito y, tres reuniones después, aparecerá una propuesta. Ese recorrido está pensado para que el precio llegue cuando ya has invertido tiempo. Este artículo va de lo contrario: cuánto cuesta el marketing digital al mes, con las cifras encima de la mesa y con las nuestras publicadas.

Por qué casi ninguna agencia enseña el precio
Hay dos motivos, y solo uno es defendible. El defendible: no todos los negocios necesitan lo mismo, así que una tarifa cerrada puede quedarse corta o sobrar. El otro: si el precio no está a la vista, la conversación empieza en el despacho y no en tu presupuesto, y ahí es más fácil subir la cifra.
Nosotros lo tenemos publicado en nuestros precios por una razón práctica: filtra. Quien ve la cifra y no le encaja no pide reunión, y quien la pide ya sabe de qué se habla.
Qué estás pagando en realidad
Una cuota mensual de marketing no es una herramienta con licencia: son horas de gente haciendo cosas concretas. Cuando pidas un presupuesto, mira que aparezca esto:
- Contenido. Artículos para tu web y publicaciones para tu ficha de Google, escritos sobre lo que busca tu cliente.
- Mantenimiento técnico. Alojamiento, copias, actualizaciones y que la web no se rompa en silencio.
- Reputación. Responder las reseñas, tener la ficha al día y cuidar lo que se ve de ti antes de que te llamen.
- Gestión de campañas, si haces publicidad: montarlas, vigilarlas y cortar lo que no rinde.
- Medición. Saber qué trae clientes y qué no, y decidir con eso.
Si una propuesta no separa estas partidas, es difícil comparar. Dos precios iguales pueden esconder trabajos muy distintos.
¿Quieres saber qué te costaría a ti?
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Las horquillas que se ven en el mercado
Con los años uno ve más o menos siempre lo mismo por aquí:
- Freelance por horas: lo más barato y lo más frágil. Funciona bien para tareas sueltas; si esa persona se satura o se va, el trabajo se para.
- Agencia pequeña, cuota mensual: el tramo donde está la mayoría de pymes. Cubre contenido, web, ficha de Google y campañas, con una persona de referencia.
- Agencia grande o consultora: equipos amplios y procesos, con mínimos mensuales altos. Tiene sentido cuando el volumen lo justifica; para un negocio local suele ser pagar estructura.
El error habitual no es elegir el tramo equivocado, es comparar tramos distintos como si fueran lo mismo.
Lo que cuesta tenerlo dentro de casa
Antes de mirar cuotas conviene poner el otro lado de la balanza. Un técnico de marketing con dos o tres años de experiencia cobra en Catalunya entre 22.000 y 28.000 € brutos al año. A eso hay que sumarle la cotización a cargo de la empresa, que ronda un tercio más, el portátil, las licencias de las herramientas y las vacaciones que alguien tiene que cubrir. Los datos de coste laboral que publica el Idescat ayudan a hacerse una idea del salto entre el bruto y lo que sale de caja.
Y queda un detalle que no aparece en la nómina: una sola persona no cubre SEO, anuncios, diseño, web y datos. O se especializa en una cosa y el resto se subcontrata, o hace de todo un poco.

Nuestros precios, sin letra pequeña
Están publicados y son estos, mensuales y más IVA:
- Tu Landing, 100 € al mes. Una página que explica lo que haces y recoge contactos, con hosting de alto rendimiento y un buzón de correo.
- Tu Web, 200 € al mes. Web de hasta diez páginas, dos buzones y un artículo mensual para que no se quede parada.
- Presencia Básica, 400 € al mes. Hosting, migración de web y correos, diez buzones, tres artículos en tu web y tres en tu ficha de Google, respuesta a todas las reseñas y posicionamiento GEO para aparecer en las IA.
- Presencia Media, 750 € al mes. Lo anterior con quince buzones, cinco artículos en la web, cinco en la ficha y la gestión de campañas de Google Ads y Meta Ads.
- Presencia Avanzada, 1.500 € al mes. Veinticinco buzones, siete artículos en la web, siete en la ficha, campañas y dos publicaciones mensuales en redes sociales.
Ninguno tiene permanencia: se factura mes a mes y para dejarlo basta con avisar con treinta días.
Por qué los precios se enseñan sin IVA
Porque para una empresa el IVA se deduce y lo que importa comparar es la base. A 400, 750 o 1.500 € hay que sumarles el 21 % en factura, como explica la Agencia Tributaria. Si alguien te da un precio y no aclara si lleva IVA, pregúntalo antes de comparar.
La inversión en publicidad va aparte
Esto se confunde a menudo. Lo que pagas por un plan es la gestión de las campañas; el dinero que se lleva Google o Meta lo pones tú, con tu tarjeta, y decides cuánto es. Google explica en su documentación cómo funciona el presupuesto medio diario y por qué unos días se gasta algo más y otros menos.
Tenerlo separado tiene una ventaja: en cualquier momento sabes qué parte de tu gasto es trabajo y qué parte es medio. Si te lo dan todo junto en una cifra, no puedes evaluar ninguna de las dos.
Te lo decimos en una conversación de diez minutos
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Lo que no va por cuota
Hay servicios que no encajan en una mensualidad porque dependen de lo que haya que construir: software a medida, automatización de procesos, integración de IA y auditoría de IA. Eso se presupuesta por proyecto y se cierra por escrito antes de empezar. Con las páginas web pasa algo parecido según el caso; lo desglosamos en cuánto cuesta una página web.
Cuánto tarda en notarse
Depende del canal, y conviene saberlo antes de firmar nada:
- Publicidad de pago: tráfico casi al momento. Se enciende y llegan visitas el mismo día.
- Ficha de Google: suele ser lo primero que se mueve en orgánico, en semanas, porque casi nadie la cuida.
- Contenido y posicionamiento SEO: meses. Los artículos tardan en indexarse y en ganar posiciones, y ese trabajo se acumula.
Por eso, aunque no haya permanencia, contratar pensando en parar al segundo mes es tirar el dinero. Si el plazo que puedes sostener es corto, mejor concentrar el presupuesto en lo que da señales rápido.

Cómo saber si te está saliendo a cuenta
El precio solo, sin contexto, no dice nada. Lo que decide es cuánto te cuesta traer un cliente y cuánto te deja ese cliente. Se hace con dos divisiones y un papel:
- Coste por cliente nuevo. Suma lo que pagas al mes por el plan más lo que hayas puesto en publicidad y divídelo entre los clientes que llegaron por ahí. Si pagas 400 € y entraron cuatro, cada uno te ha costado cien.
- Lo que deja cada cliente. No el importe de la primera factura: lo que te deja en un año, contando repeticiones y lo que te recomienda.
Con esos dos números la conversación cambia. Deja de ser «esto es caro» y pasa a ser «esto me devuelve tres a uno, ¿lo subo?». Y cuando un canal no sale, se ve pronto y se corta sin drama.
Cómo elegir el tramo según el momento
- Estás empezando y necesitas existir: una landing decente, la ficha de Google terminada y poco más. Ahí el gasto es bajo y el trabajo, concreto.
- Tienes web y quieres que traiga clientes: contenido cada mes, ficha viva y reseñas contestadas. Es el tramo donde la mayoría de pymes ven el cambio.
- Ya te encuentran y quieres acelerar: añade campañas de pago con presupuesto propio y mide qué canal trae qué.
- Compites en un sector duro: todo lo anterior con más volumen de contenido y redes.
Y si lo que necesitas no es marketing sino quitarte trabajo de encima, te lo diremos: a veces la inversión que más rinde no está en marketing digital, sino en automatizar un proceso que te está comiendo horas.
Cuéntanos qué necesitas y te damos un precio
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